El 20 de diciembre de 1966 mientras Los Bravos concluían un otoño lleno de actuaciones por numerosas ciudades de la escena internacional, “La moto” estaba a punto de alcanzar el nº 1 en algunas de las listas de éxitos españolas más seguidas. Les quedaba culminar su año viajero con distintas intervenciones en televisiones, actuando de nuevo para la tv inglesa en el show de Tom Jones; grabando para el programa de fin de año de la tv francesa, y asimismo para el programa de fin de año de la tv española, donde se les vería en aparición estelar. Ese 20 de diciembre estaba llegando a su término una etapa en la que Los Bravos también se habían acercado al cine en cortometraje con Los locos Bravos, filme de promoción de “Going nowhere” y el spot publicitario de Coca-Cola y se preparaban para su primer contacto con el largometraje, que se materializaría con la película Los chicos con las chicas, soporte de su segundo álbum y de su trayectoria nacional e internacional en 1967. Con este entorno de fondo, el 20 de diciembre de 2016, finalizando el cincuenta aniversario de la fundación de Los Bravos, Guzmán Alonso Moreno y Enrique González Labrador, siguen dialogando sobre las realizaciones del grupo en este y otros momentos, relacionándolas con las de otros artistas y distintos aspectos de la música pop ya iniciados en las anteriores entregas.    

 

 

CONVERSACIONES EN EL 50 ANIVERSARIO DE LOS BRAVOS

 

(Un diálogo escrito entre Enrique González Labrador y Guzmán Alonso Moreno)

 

III Entrega: 20 de diciembre de 2016

 

Enrique González: Después de recibir tu invitación para que entrase en el blog “La voz de mi amo”, de Matías Uribe, me leí su comentario referente a la (tan esperada) reedición de la discografía de Los Canarios en formato CD, que llevó a cabo Rama Lama allá por el año 2011. Me gusta el tono en el que se desenvuelve su relato sobre la vida de este grupo y lo veo muy completo a la vez que con muy buen criterio de orden y memoria, (sin fallos de fechas ni omisión de datos). Me encanta cuando Matías explica eso de: “con la voz rajada que Teddy se había auto modelado en los USA”. Considero que es una muy excelente apreciación pues a pesar de que yo haya sido un admirador de Teddy y de Los Canarios, y a pesar de haber comprado sus discos y disfrutado de su música, siempre he tenido la ligera impresión de que la voz de Teddy quedaba un poco como impuesta, como algo forzada (a mi  entender). De hecho  si repasamos grabaciones anteriores y posteriores a Los Canarios se puede comprobar que su registro enronquecido es menos agresivo.

 

Cuando Matías hace alusión a que en la mayoría de las grabaciones de Los Canarios los músicos ingleses sustituyen a los nacionales, se dice que bajo “la ley” Milhaud. Pienso que dicha expresión inculpa a este último sin ser del todo cierto, ¿no crees?

 

A propósito de este artículo, “Los Canarios de Teddy Bautista salen de la jaula” (por cierto, ¡que atractivo titular!), me asalta una duda que quisiera comentar contigo. Me estoy refiriendo a cuando se menciona que “Libérate” fue disco de oro. Yo creo que nunca llegó a tanto, ¿estoy en lo correcto?

 

Por esta regla de tres y sin que sirva de comparación pero ya que nuestro tema base es el de Los Bravos, “Los chicos con las chicas” fue un disco que se vendió mucho más que “Libérate” (hablamos de discos pequeños y también de discos grandes) y  no llegó a  disco de oro.

 

Referente a tus observaciones sobre el doble álbum “Ciclos” de Los Canarios  tienes toda la razón, un despliegue y derroche en cuanto a presentación de lujo total, con toda clase de información y un trabajo musical, que como siempre digo, fue el ambicioso  proyecto musical  en el que Teddy perdió su cabellera. Trabajo del que seguramente tendremos ocasión de hablar a medida que avancemos sobre aspectos del momento en que apareció, 1974, año en que con “Ma marimba” Los Bravos vivieron uno de sus éxitos tardíos.

 

Retomando el tema de Los Bravos, siempre tuve conocimiento de la importancia que tuvo el grupo en el mundo de la música pop de aquellos años sesenta pero quizás no me había percatado hasta ahora de lo influyentes que fueron en países como Francia e Italia, donde supieron implantar su sello particular dando lugar (tal como expones) a numerosas versiones de sus canciones realizadas por artistas de aquellos países. Igualmente es de relevancia su participación activa en esos festivales que citas y de los que yo era ignorante. Curiosamente y gracias una vez más a tus indicaciones he podido averiguar que la canción que presentaron en el Festival de la Rosa, en Italia, fue “Going nowhere”.

 

“Going nowhere” fue, junto a “I don´t care”, una de las canciones de Los Bravos que no tuvo la misma presencia ni parecido protagonismo en el mercado español con respecto al internacional. Recordemos que a finales de 1966, mientras en España comenzaba su despegue triunfal “La moto”, a nivel mundial tenía lugar el lanzamiento del tercer single del grupo, en esta ocasión con dos temas digamos que considerados por la industria discográfica como no demasiado apropiados para nuestro mercado y sí para su exportación al extranjero. El single lo componían las canciones: “Going nowhere” (Levit & Sexter) y “Brand new baby”  creación de Ivor Raymonde. El nuevo disco será distribuido en Europa, Japón y también en Estados Unidos, donde fue acompañado de un cortometraje destinado a la promoción del disco y grabado para la ocasión bajo el título de  Los locos Bravos. Dicho corto tardaríamos muchísimos años en poder llegar a  visualizarlo pero esos  pormenores quedan detallados en la segunda  edición de tu libro.

 

En contraste al  pretendido y panorámico lanzamiento para Estados Unidos de “Going nowhere” y los otros lugares aludidos, en España se nos queda como una simple canción de relleno para completar  el single con “Trapped”, aunque estoy seguro que sin desmerecer a esta primera, muchos de los seguidores de Bravos nos habremos preguntado en más de una ocasión qué tema nos parecía mejor o cuál nos gustaba más. Sin lugar a dudas “Trapped” es una canción que te llega desde el primer instante, tiene una entrada y una pegada que rápidamente te engancha a su melodía pero igualmente “Going nowhere” contiene ingredientes similares para hacernos disfrutar durante los escasos dos minutos y medio que dura la canción. Buen ritmo del momento bien enlazado con su bonita melodía la hacían merecedora de mejor suerte. En realidad estábamos ante un single con dos caras A y presumiblemente la decisión final tuviese algo que ver con los gustos de Milhaud (creo que algo de eso apuntas en tu libro). Curiosamente la canción aparece en la película de Los chicos con las chicas aunque no se incluía en el LP, por lo que quedó como una canción que no formaba parte de ninguno de los discos de larga duración de Los Bravos, es más, tampoco se incluye en el álbum doble recopilatorio editado por Discos Columbia en 1975.

 

A propósito de una conversación telefónica que mantuvimos  hace días en la que divagábamos y nos preguntábamos  sobre la edición de “Going nowhere” en Francia y si se editó en single o solo en formato de extended play, después lo recordé, lo comprobé y efectivamente hubo edición francesa en single aunque sospecho que no debió ser una tirada grande pues en escasas ocasiones lo he visto, es más solo lo he visto cuando lo compré y nunca más. En Portugal también será editada en extended play (junto a “Brand new baby” en la cara B mientras que en la cara principal aparecen “I don´t care” y “Don´t be left out in the cold”).

 

El Festival de Chaville, el cual desconocía y que según  me cuentas  estaba organizado por Barclay está claro que era una plataforma para el lanzamiento de los artistas de dicho sello, con cuyo propietario, Eddie Barclay, tuvo una fuerte colaboración Alain Milhaud, y es que como ya sabemos y hemos comentado en más de una ocasión, Milhaud siempre ha sido un  gran estratega que sabe mover los hilos para que sus proyectos lleguen a buen fin.

 

Por cierto, Guzmán, dado que Alain Milhaud aparece y va a continuar siendo protagonista en nuestras conversaciones creo que sería el momento de detenernos un poco en su trayectoria, de ahondar en el personaje que tanto influyó en la vida de Los Bravos, de profundizar en su capacidad para desenvolverse en la industria musical y de cómo, gracias a sus conocimientos, contactos y habilidades supo formar un gran equipo, el que verdaderamente proyectó, puso en marcha e hizo que triunfase el proyecto de Los Bravos en el mundo del pop. No cabe duda de que Milhaud fue el artífice pero hay otros nombres sin cuya colaboración dicho evento probablemente no hubiese alcanzado semejante magnitud. Todo esto me gustaría que lo  desmigajases tú, que seguro vas a saber exponerlo con mejor ilustración de la que yo pueda aportar.

 

Espero que cuando creas oportuno no te olvides de contar aquello que Manolo Díaz te transmitió acerca de cómo consiguió convencer a Alberti para que le permitiese musicar sus poemas para el disco de Aguaviva.

 

Nos queda pendiente el tema que apuntas de los comentaristas de discos o críticos musicales, que como tú manifiestas,  influye positiva o negativamente  en lo que va a suceder con la carrera de un artista. Es realmente un tema complejo y así, a voz de pronto y para comenzar, siempre he tenido la impresión de que en dicha profesión y con bastante regularidad, (en nuestro país), se ha mostrado más interés por solistas o grupos extranjeros, despreciando a su vez, (intencionalmente o no) a nuevas figuras que han intentado abrirse camino dentro del panorama de la música pop española.

 

Guzmán Alonso: Sí había notado las diferencias que mencionas en el uso de la voz de Teddy Bautista antes y después de su etapa central con Los Canarios y alguna grabación en solitario, pero se lo había atribuido más a los cambios de estilo que a unos rasgos más o menos forzados en la forma de interpretar. Por otra parte, como mi primer conocimiento de él como cantante fue a través de Los Canarios me parecía que era su manera básica de cantar, aunque bien es verdad que empleada para emparentarse lo más posible con las voces soul de la época. 

 

Respecto de lo que dices del disco de oro de Libérate, de Los Canarios, no tengo información de ventas; desde luego parece adecuado pensar que sobre todo los EP de Los chicos con las chicas puestos en el mercado en años anteriores pudieron vender bastante más. En ese tiempo no obstante quiero pensar que algún disco de oro se daba por conceptos distintos al de ventas y quizás a Libérate se lo otorgaron por alguno de esos conceptos. Al parecer –no sé si estoy en lo cierto-, grabado en Londres, también en este álbum intervinieron músicos de estudio ingleses sustituyendo a parte o a todos los miembros del grupo. Siempre había pensado hasta que leí que no era así que habían sido los propios miembros de Los Canarios quienes habían intervenido en la grabación del disco. Aprovecho esto para contestarte a lo que me comentas de la “ley Milhaud”. No es que fuera estricta y exclusiva ley de este productor sustituir a los integrantes de los conjuntos en los estudios ingleses. Yo creo que Milhaud la primera vez que fue a grabar con Los Bravos a Londres se encontró con el hecho dado de que en ese país las normas existentes imponían que fueran músicos ingleses los que prevalecieran en cualquier grabación. Ante ello pienso que se limitó a aceptarlo aprovechando las ventajas de orden empresarial que podría suponer: una grabación eficiente con músicos que conocían muy bien las características de los estudios; un ahorro en alquiler de horas de los mismos estudios y en lo relativo a estancia y dietas de los músicos españoles; y la consecución de todo tipo de contactos, a nivel musical, técnico y de negocio de la industria. Así que viendo que esa limitación de las normas inglesas no aceptaba controversias se dedicó a optimizar las oportunidades que ofrecía a cambio. Es cierto que si hubiera hecho predominar  el criterio de que fueran los músicos de los conjuntos los que grabaran habría elegido otros estudios; pero el contacto con los ingleses ya se había establecido, los discos eran un producto industrial, no solo artístico, y Londres era centro de la música mundial, lo que podía favorecer la promoción de los conjuntos por él apadrinados y su propia carrera como productor internacional. En este marco, para Milhaud, como para buena parte de los productores y tomadores de decisiones de la industria discográfica, el que los miembros de los grupos tocaran o no en las grabaciones no era asunto de primera importancia. Algo que no significaba lo mismo para los miembros de dichos conjuntos, claro está, a los que les costaba aceptar ser sustituidos, así como a sus seguidores cuando se enteraban de ello, quienes se perdían, como hemos comentado en la segunda entrega, el genuino sonido de los grupos. No sé si aún en el momento de grabarse Libérate, las normas inglesas seguían siendo tan restrictivas, creo que no, pero en cualquier caso, la inercia ya estaba consolidada.

 

En cuanto a lo que comentas de la importancia de Milhaud en el lanzamiento nacional e internacional de Los Bravos es evidente que fue central. Él fue el gran capitán del proyecto; francés nacido en Suiza tenía formación de dirección de orquesta clásica, experiencia con varias casas discográficas en la producción de discos, hablaba además de francés, inglés, también abordaba el alemán y avanzaba en el conocimiento del español; tenía una capacidad destacada para la planificación y la programación, era imaginativo para los proyectos y para aunar voluntades en torno a ellos; sumaba que era dueño de una energía fuera de lo común y no se amilanaba en las negociaciones, fueran o no a cara de perro. Era asimismo audaz y con ganas de triunfar en esa industria musical que no paraba de ampliar fronteras. Con todas esas facultades se constituía como un hombre clave para que un proyecto español no solo se materializase con fuerza en nuestro país, sino para que lograra acceder al mercado internacional de igual a igual con otros proyectos nacidos en el seno de ese mercado internacional. No obstante, como bien apuntas, para poder lograrlo tuvo una serie de circunstancias a su favor que supo aunar sin las cuales probablemente el proyecto no hubiera sido posible tal como se produjo. En primer lugar contaba con el grupo, esto es con los que serían Los Bravos, quienes reunían todas las características propias que venimos comentando y que les hacían capaces de medirse con los conjuntos nacionales y foráneos del momento. Contaba además con el particular talento de creador, hombre de ideas y conocedor del medio, con su particular experiencia internacional que era Manolo Díaz, persona también de una gran energía, crecimiento y proyección.

 

No era menos importante la cobertura de Discos Columbia, una de las Compañías más longevas –no sé si la más longeva- y asentadas de la industria española con fuerte relación con la DECCA inglesa desde 1943, de la que era además distribuidora de sus producciones. Columbia estaba dirigida en 1966 por Enrique Inurrieta, quien había completado sus estudios de ingeniería y sonido con estancias en Suiza y en Inglaterra, en este último país precisamente en DECCA. Este contacto de Columbia con DECCA fue de capital importancia para las grabaciones de Los Bravos en Londres. En Discos Columbia entró además como Jefe de Promoción otro de los talentos de la industria española que hemos citado en las anteriores entregas: el ex Sonor Carlos Guitart.

 

Hombre asimismo significativo fue Augusto Algueró, padre, dueño de la editorial Canciones del Mundo, con conocimiento del medio y contactos internacionales, entre ellos, en Inglaterra.

 

También capital fue la aportación de la Cadena SER, en su función de acompañamiento, asesoramiento, contactos radiofónicos y otros medios, y promoción de Los Bravos. Encabezaba esta función Tomás Martín Blanco, uno de los hombres renovadores e innovadores de la radio española. Tuve oportunidad de entrevistarme con Martín Blanco en varias ocasiones y conocer su amplia formación, inteligencia y actitud.

 

Otros medios de comunicación se sumaron a la creación de ambiente para el lanzamiento internacional de Los Bravos, las revistas juveniles con entusiasmo. Por ejemplo Fonorama viajó al Rallye Rock de Montecarlo para cubrir la actuación del grupo, o Discóbolo lo hizo a alguna de sus grabaciones, de las cuales también publicaría sus respectivos reportajes.

 

Esta conjunción de factores o círculo virtuoso posibilitó la entrada con éxito del grupo además de en nuestro suelo en el mercado internacional y trajo en consecuencia la apertura de este mercado para la música pop española. Pocas veces se da una confluencia de actores semejante. De manera que Milhaud contó a su alrededor, independientemente de los distintos hábitos o procedimientos de actuación de cada cual, con una cantidad significativa de hombres y medios implicados en una empresa común tal como hemos hablado en ocasiones. Y cuando citamos aquí empresa, este término va más allá del aspecto solamente económico inmediato, adquiere el sentido de aunar competencias con la finalidad de lograr o conquistar un objetivo amplio, en este caso, como hemos dicho, el de subir el peldaño que significaba poner en la primera división de la música pop internacional y en sus primeros puestos a un conjunto procedente de nuestro país; de homologar en definitiva nuestra capacidad con la de los demás intervinientes en el contexto internacional y adquirir el marchamo que ello conlleva. Luego, una vez que ese primer objetivo fue logrado, la confluencia que se había producido fue en diverso grado cambiando su configuración.

 

Citas “Going nowhere” como canción defendida por Los Bravos en el Festival de la Rosa en Roma en Italia y el apoyo a su edición en distintos países por contraste con el nuestro. Es una canción que desde finales de 1966 y a lo largo de 1967 tuvo bastante promoción; para su lanzamiento en USA contó, como has señalado, con el cortometraje Los locos Bravos; fue presentada ampliamente en televisiones de diferentes países, y como constatas, fue uno de los temas destacados del repertorio en vivo del grupo en ese momento. Alcanzó también las listas de éxitos en varios países, aunque generalmente en puestos bajos y por escasas semanas: Australia, Canadá, Estados Unidos, Reino Unido y es posible que algún otro. Coincido contigo en que es un tema que trenza muy bien ritmo y melodía, que junto a otras características del grupo que venimos comentando (aspecto orquestal, arranque y flujo de instrumentos, tímbrica…), consiguen una canción fresca, agradable, fuerte, identificable. Creo a veces que implanta en Los Bravos una faceta que continuarán después, cada uno a su modo, temas como “Live girl”, o “Cool it”. Aunque es posible que la más fresca resulte “Going nowhere”. El corto de promoción de “Going nowhere” en Estados Unidos tuvo como director a Joaquín Parejo Díaz, quien supo dotarle del desenfado pop de la época a través de una sabia técnica cinematográfica. Parejo Díaz, que murió en 2012, además de director y guionista, fue un excelente crítico musical y tuvo labores ejecutivas en la industria discográfica. Por su parte la forma en que “Going nowhere” aparece en la película Los chicos con las chicas, con Francisco Macián dirigiendo las escenas de animación, sigue resultándome de una estética innovadora, dinámica y bella, además de alegre, claro, que era el concepto que reivindicaba este filme.

 

Yo me imagino que en España salió solamente como cara B de “Trapped”, quizás al ver que en el mercado internacional aun teniendo buen recorrido no terminaba de colocarse en los primeros puestos. Cuando se publica este single, “Trapped”/“Going nowhere”, por un lado, dada la inercia alcanzada en esos momentos, y con “Trapped” bien contrastada en directo, el disco en nuestro país tenía garantizada su presencia entre los diez primeros puestos. Por otro, ya la maquinaria en torno a Los Bravos está preparando el lanzamiento general de Los chicos con las chicas, en el que tenían un sitio especial las canciones en español. De manera que “Trapped”/“Going nowhere” vino a cumplir una función de transición entre la primera etapa que había constituido el año 1966, y la segunda, en torno a la preparación y desarrollo del proyecto en torno a Los chicos con las chicas.

 

Como otros aspectos, el de la influencia de los comentaristas y críticos musicales, creo que va a estar presente a lo largo de estas conversaciones. Pienso que la función del crítico musical es compleja, delicada y nada fácil, dada su repercusión en los gustos y estados de opinión. Creo, y este es un asunto que requiere mucha discusión pausada, responsable, abierta y leal, que -aunque no siempre y seguida por todos-, ha habido una tendencia a valorar por debajo la música española en relación a la que provenía de fuera, especialmente del mundo anglosajón. A igualdad hipotética de condiciones normalmente ha sido destacado el conjunto o artista individual que nos venía de fuera. Un ejemplo que siempre pongo es el de Los Módulos: nunca he comprendido la ligereza con que se decía y se dice que Los Módulos eran una copia de Vanilla Fudge. ¿Y entonces Vanilla Fudge eran una copia de los primeros Deep Purple, o al revés? Si se hubiera considerado a Los Módulos sencillamente como uno de los grupos que formaban parte de esa corriente musical a la que se sumaron con sus dos primeros álbumes, seguramente se hubieran apreciado y puesto mucho mejor en valor sus aportaciones, sus matices, sus diferencias y semejanzas con otros grupos de su estilo, así como lo que sumaban a nuestro pop-rock; una de esas aportaciones es cómo Los Módulos en la manera de utilizar la voz de Pepe Robles anticipaban algunos rasgos de lo que luego fue el rock andaluz. Ya que estoy seguro de que nos extenderemos sobre esta cuestión, si te parece, hago una pausa para continuar con ella posteriormente.    

 

EG: Parece estar claro que coincidimos al pensar que en demasiadas ocasiones los comentaristas o críticos musicales han tomado partido por artistas extranjeros menospreciando con asiduidad a los solistas y grupos de nuestro país y me gusta que hayas tomado como ejemplo a Los Módulos, pues, como bien apuntas y  desde un principio, se les comparó a Vanilla Fudge y lo que es más grave, no solo hablamos de comparaciones sino que en ocasiones se les ha tratado de imitadores. Nunca he compartido esta opinión y curiosamente nunca he encontrado ni tan siquiera el parecido. Es cierto que en los arranques de órgano y a veces en sus armonías vocales y corales se pueden visualizar actitudes paralelas, no obstante, por mi parte y a mi modo de entender nunca he encontrado la similitud entre estos dos grupos.

 

Tanto en Vanilla Fudge como en Los Módulos el sonido del órgano, muy en la línea de grupos como: Deep Purple, Argent, Brian Auger, Máquina! (aquí en España) y muchos otros que se podrían citar, puede ser el punto de similitud donde críticos y comentaristas  encuentran su argumento para justificar el parecido, que yo simplemente achaco al clásico sonido del órgano Hammond que comienza a brillar y a hacerse notar en los sesenta para llegar a su esplendor en la década posterior.

 

Dejas bien claro al igual que queda reflejado en tu libro que con la edición en España del nuevo single de Los Bravos, con los temas “Trapped” y “Going nowhere” se cierra una primera etapa del grupo y se comienza a trabajar en lo que será la segunda. Si la primera tuvo como protagonista a “Black is Black”, en esta nueva, toda la atención estará centrada en torno a Los chicos con las chicas como gran evento ya que incluye el rodaje de su primera película, la grabación de su segundo disco de larga duración y también las entregas de todas las canciones contenidas en el LP dosificadas por partes a través de las sucesivas ediciones de tres EP´s rodeando la publicación del álbum y el estreno de la película. De esta forma Los Bravos van a ser los únicos artistas capaces de mantener clasificados en las listas de superventas y popularidad más de un tema, especialmente en las de popularidad, donde podían aparecer tres, cuatro y a veces hasta cinco títulos a la vez.

 

Esta segunda etapa del grupo no será menos intensa que la anterior y nuevamente mantendrá a Los Bravos con una agenda sin apenas tiempo para ocio ni descanso. Festivales, televisión, conciertos por todo el país, gira promocional en Italia con varias apariciones en televisión, promoción a nivel internacional del single con “I´m all ears” y “You´ll never get the chance again”, promoción en nuestro país de su nuevo long play  y para colmo el rodaje y la posterior presentación  de su primera película.

 

Por cierto que hablando de los 3 EP´s con las canciones de la película me ha surgido una duda con relación al  orden en que fueron puestos a la venta. Siempre pensé que “Sympathy” fue la última entrega pero basándome en  los números de referencia que aparecían en los discos pues dado el largo tiempo transcurrido desde aquellos maravillosos años hasta hoy, nunca he encontrado otra forma de reconstruir el verdadero orden.  Dichas referencias eran: 81273. 81274 y 81275 correspondiendo esta última a “Sympathy” pero repasando tu libro me encuentro con que al parecer fue todo lo contrario, o sea que  “Sympathy” junto a “Show me”, “I´m all ears” y “I´m wearing a smile” se nos presentaban como el  primer adelanto de la banda sonora de Los chicos con las chicas. Estaría bien que nos aclarases este pequeño y confuso dilema.    

 

       El otro día, cuando hablábamos por teléfono, salió la conversación sobre las actuaciones de Los Bravos en TVE y desde entonces me estoy preguntando cómo puede ser que yo no recuerde ninguna de las tres apariciones que tuvieron en la pequeña pantalla durante aquel año 1967 y que quedan reflejadas en tu libro. ¿Podrías ampliarme algunos detalles?, ¿Tú las viste o recuerdas alguna de ellas?

 

GA: En cuanto a tu pregunta de las presentaciones en TVE en 1967, que tengo documentadas en el libro (28 de febrero en Noche del Sábado; 18 de noviembre en Noche del Sábado; y 31 de diciembre en el Especial Fin de Año), no podría decirte si vi alguna en su momento. Lo que sí tengo en el recuerdo es una actuación, no sé si en directo, que atribuyo a  esa época, y que vi repuesta entre 1970 y 1971, quizás 1972, en un programa de la segunda cadena que se emitía los fines de semana y que habría que identificar acudiendo minuciosamente a la revista Teleradio. Este programa era presentado por un hombre espigado, aproximadamente en la treintena, vestido con traje, y de pelo corto. Recuerdo vagamente su tono de halago a las capacidades del grupo, que Los Bravos interpretaron varias canciones en un ambiente desnudo pero apropiado para su lucimiento, y que Mike llevaba una se esas camisetas promocionales de “La parada del autobús”, o de “La moto”. También recuerdo de manera imprecisa el buen regusto que me dejó aquella presentación y la impresión que me quedó de que formaban un grupo de categoría tal como era destacado por el presentador. No sabría decirte si esta actuación se corresponde con las tres que tengo documentadas o por el contrario es otra distinta. Quizás a partir de esta nebulosa descripción algún lector nos puede completar alguna pista.

 

Volviendo a la cuestión de la crítica musical, me alegra que coincidas conmigo en esa apreciación de las comparaciones, y me gusta mucho cómo te extiendes sobre el caso de Los Módulos. Yo creo que había una neta asunción de que España era un país de segunda división y que la música española también lo era. Siendo cierto que en líneas generales éramos un país de segunda división y que las grandes corrientes de la industria pop y rock tenían sus principales centros en Inglaterra y Estados Unidos, hay que decir que ciertos críticos musicales, pero también músicos y parte del público, estos dos hechos los elevaban a categoría de dogma, prácticamente no cabía el matiz, la identificación y reconocimiento de las aportaciones propias, y si acaso esto último se producía, era con resistencia, como concesión, o como te decía antes, con tendencia a supeditar nuestros artistas a los foráneos en caso de igualdad de condiciones. Imagina por un momento cómo se hubiera valorado la capacidad de Lone Star de hacer con autoría propia pop y rock, blues y soul a la vez que jazz, si en vez de ser uno de los grupos de casa, procediera de Inglaterra, USA u otras latitudes más allá de nuestras fronteras.

 

De esto se quejaba con alguna frecuencia, Toni Martínez cuando entre finales de 1971 y finales de 1974 le entrevistaban sobre las posibilidades de los nuevos Bravos que él capitaneó; venía a decir que a ellos se les exigía demostrar lo que a grupos extranjeros se les daba por hecho aún sin haberlos visto actuar. Esta crítica dogmática se hacía sin considerar distintas circunstancias; por ejemplo, no suele ser lo mismo un disco grabado en veinte sesiones y con respaldo de una orquesta de cuarenta músicos, en un estudio de grabación con los mejores medios técnicos, que otro grabado en tres sesiones, con escaso respaldo orquestal y en un estudio con limitaciones técnicas. Digo que no suele ser lo mismo, porque a veces el verdadero talento se manifiesta espléndidamente por encima de carencias y limitaciones y se nos cuela dentro con todo lo que ello significa. Pues bien, recuerda, Enrique, las ocasiones en que has visto destacar unos discos sobre otros (y por tanto, a unos autores y artistas sobre otros), sin tener en consideración las disímiles condiciones en que habían sido producidos.

 

Claro, estas posiciones, si disponen de determinados espacios de comunicación crean tendencia, gustos y rechazos. Trazas de este tipo de posicionamientos quedan hoy cuando en algunos programas, de ocho o diez canciones emitidas, no aparece ninguna perteneciente a nuestros artistas, quizás una o a lo mejor dos. Y en el caso de estas una o dos, si han sido grabadas quizás en Estados Unidos, puede ocurrir que el comentarista destaque de tal modo los estudios de grabación, los productores o arreglistas, o los músicos de sesión que han intervenido, que el mérito de nuestros grupos o solistas corra otra vez el riesgo de quedar en segundo plano. Creo que en estos casos se da un abanico que oscila entre la admiración y fascinación por lo foráneo, el complejo de inferioridad, el snobismo, o como me dijo en una ocasión uno de los escritores y críticos que hemos citado en las entregas anteriores, el simple desconocimiento de lo nuestro.

 

Pienso también que a todo ello se suman otros dos aspectos del entorno de la industria musical: por un lado, dado el importante número de producciones de compañías multinacionales que se distribuían en nuestro país y el extenso catálogo de artistas internacionales tanto de excelencia, como muy buenos, buenos, regulares, malos y malos malísimos, que albergaban, es lógico pensar que a nuestros comentaristas les llegaba una proporción de discos de artistas extranjeros –muchos de ellos de excelencia y buenos buenísimos- bastante superior a la cantidad de discos de nuestros artistas. Y que en consecuencia acababan comentando más los discos de los de fuera. Las acumulaciones también crean tendencia.

 

Por otro lado hay que considerar que estos críticos realizaban su trabajo en el seno de empresas que a su vez tenían posiciones, tendencias y relaciones con otras empresas, con sus intereses consiguientes. Es difícil, trabajes donde trabajes, ser completamente independiente y sacar adelante tus gustos y preferencias, y los comentaristas no son ajenos a esto. Aunque muchas veces idealizados por su profesión, estos críticos también eran trabajadores que tenían (y tienen) que desempeñarse en los contextos de sus empresas, con las constricciones y limitaciones, y también en su caso, connivencias que ello conlleva.

 

Respecto a la pregunta del orden de aparición de los tres EP de Los chicos con las chicas en nuestro país, te diré que me la hice yo también cuando estaba escribiendo el libro. Sin embargo si atendemos al momento en que son publicitados en los medios de la época y también a las fechas de entrada de las canciones en las listas de éxitos, aunque el disco en el que entran “Sympathy”, “Show me”, “I´m all ears” y I´m wearing a smile”, lleva la última referencia, es el primero en editarse, según mis datos en julio de 1967. Posiblemente estos números de referencia cambiados se debieran a un error de edición. Hay un detalle en la portada de este EP de “Sympathy” que puede ser indicativo de que estuvo pensado se publicara como primero de los tres: si te fijas, la foto pertenece a 1966, es la misma que aparece en el primer álbum del grupo en USA y también en otras ediciones de 1966 que tú sabrás precisar mucho mejor que yo. Por contra, las portadas de los otros dos EP, reproducen escenas de la película. Ambos discos obedeciendo a la lógica de retroalimentarse con el largometraje, aparecen en el entorno del estreno del mismo, que se produjo a finales de septiembre de 1967

 

EG: Desde que hemos hablado de las actuaciones de Los Bravos en TVE durante 1967, no paro de darle vueltas a la cabeza sin poder llegar a comprender cómo es que no recuerdo ninguna de las tres. Me extraña muchísimo esa falta de memoria pues no encuentro explicaciones que justifiquen el que un chaval de 11 años, en 1967 no estuviese ante el televisor un sábado por la noche y no veo normal que  ni en febrero, ni en noviembre ni en fin de año estuviese yo en casa. ¡Increíble! A tan corta edad es imposible que por las noches estuviese en la calle, no podía estar visualizando otra cadena de televisión pues tan solo existía una y ni tan siquiera puedo contemplar la posibilidad de una salida para celebrar el fin de año pues las reuniones se hacían en casa.

 

Lo que sí recuerdo es una actuación de Los Bravos que hasta ayer pensaba que debería haberse producido en  1967 pues gran parte del repertorio lo asocio a su película Los chicos con las chicas. El recuerdo es muy vago y las imágenes las tengo totalmente olvidadas. Lo que sí mantengo muy claro es mi grado de satisfacción al recordar que se trataba de una actuación bastante larga. Un programa que yo diría era de fin de semana (presumiblemente de sábado a media tarde) y en el cual tras la actuación del grupo, cuando pensaba que mis artistas preferidos habían finalizado su aparición, se produjo un intermedio. Qué grande fue mi sorpresa al ver que nuevamente al reanudarse el programa, Los Bravos seguían regalándonos canciones. Hilando recuerdos, tratando de investigar por Internet (con nulo éxito) y repasando tu libro llego a elucubrar y concluir en que ese grato recuerdo que mantengo vivo puede ser del programa de TVE, con el nombre de “El Musical”, emitido en fecha 18 de Febrero de 1968 y puede ser donde presentaban su nuevo single con “Como nadie más” y su futuro gran hit de “Bring a little loving”. Según mis recuerdos puede que en dicho programa Los Bravos interpretasen entre otras, estas canciones: “Bring a little loving”, “Trapped”, “Los chicos con las chicas”, “Te quiero así”, “Sympathy”, “El loco soy yo”, “Como nadie más” y posiblemente “La moto” o quizás “Black is Black”. Todo esto, como tú bien apuntas, sería maravilloso que alguien con la memoria más fresca que la nuestra o quizás con más edad que nosotros, pudiese darnos luz y aclararnos estas dudas que llevamos a cuestas. ¡Ojalá! Desde aquí deberíamos hacer un llamamiento a posibles lectores y seguidores de Los Bravos con memoria histórica para que contacten con  nosotros y nos cuenten sus recuerdos de ocasiones en las que han visto actuaciones del grupo en TVE.

 

Cuando de alguna manera asociabas en uno de tus párrafos anteriores los temas “Going nowhere”, “Live girl” y “Cool it” o más bien argumentabas que son canciones que pueden implantar una faceta diferente en la carrera del grupo, he de confesarte que en un principio no lo entendí muy bien pero pensando, razonándolo contigo y volviendo a escuchar dichas composiciones sí que me percato de que podríamos llegar a la conclusión de que hay una serie de temas en el repertorio de Los Bravos que podríamos catalogar (al menos) como de algo diferentes (realmente no sé si me estoy sabiendo explicar) pero pienso que son canciones que se desarrollan, en cierta forma, de una manera distinta.

 

Si de “Going nowhere” ya hemos hablado y la hemos calificado de fresca, agradable, fuerte e identificable, de “Live girl” yo destacaría esos coros femeninos que te llegan de forma tan directa en sus estribillos y esa entrada de flauta tan inusual en las, hasta entonces, más conocidas grabaciones del grupo. Datos como estos unidos al resto de instrumentación, la buena interpretación del cantante y el desarrollo de la canción en general, la hacen merecedora, una vez más,  de nuestra admiración a la vez que se nos antoja incluirlas entre las que poseen un toque diferente. Referente a “Cool it”, nos encontramos ante otro tema  que, cuando lo escuché por vez primera, me dejó un poco con la boca abierta. Posiblemente tiene algo que no sé explicar pero está claro que la potente sección de vientos te envuelve y nuevamente las voces corales femeninas tienen algo que te hacen meterte dentro de la canción.

 

Los tres temas, aunque diferentes entre sí, son dignos merecedores de formar un listado aparte. Tendríamos que ir haciendo una relación con estas canciones y de momento yo apuntaría las tres que tú has propuesto y de las que acabamos de hablar, a la vez que incluiría “I´ve been hearing things” (para mí, un bombazo de canción) que aparecía en single acompañando a “Como nadie más”. Seguro que podemos ir incrementando esta lista pero ahora no sabría asociar ningún otro  título.

 

Otra cosa que siempre he querido hacer y he de empezar un día de estos es confeccionar otro listado con las canciones de Los Bravos que considero más flojas, de menos importancia o que a mi entender  me han llegado menos al corazón. ¿Tendrías tú también una lista de estas características?

 

En el tema de los comentaristas y críticos musicales lo explicas extremadamente bien y poco me queda que añadir. Por mi parte creo que a veces me he limitado a  criticarlos y tacharlos de esnobistas o simplemente  culparles de depreciar a nuestros artistas en favor de todo aquello que venía de fuera pero sin detenerme a pensar en las consideraciones y valoraciones que tú nos has explicado. Lo que parece estar claro es que a la música pop española se la sigue considerando de segunda división y parece que nos va a costar poder llegar a cambiar esos esquemas, si es que alguna vez llegamos a conseguirlo.

 

GA: Probablemente el programa de TVE que viste sea el mismo que yo te comentaba, con el presentador espigado; igualmente en mi recuerdo ha quedado una presentación larga en comparación con las habituales de entonces. Quizá formara parte como dices de El Musical; aunque las canciones que tengo documentadas por recorte de prensa que interpretó el conjunto en este programa el 18 de febrero son seis, algunas menos de las que tú quieres evocar, en concreto: “Bring a little lovin´”, “Te quiero así”, “Los chicos con las chicas”, “Como nadie más”, “If I were a river”, “Black is black”.

 

Lo que es curioso respecto de los tres programas de TVE documentados de 1967 en los que aparece el grupo es que no se hayan rescatado imágenes, teniendo en cuenta por ejemplo que uno de ellos transmitía San Remo, y otro correspondía a la gala de fin de año. Es curioso porque del resto de los años de existencia de Los Bravos siempre se ha recuperado al menos una parte de su presencia en TVE.

 

Yo creo que, efectivamente, “Going nowhere”, “Cool it”, “Live girl” y la estupenda y original canción que mencionas “I´ve been hearing things”, en su doble versión, con introducción de piano –que creo no llegó a salir en España- y sin esta introducción, más algún otro tema que tendría que volver a escuchar, tal vez marcan en el grupo su particular línea o faceta correspondiente a lo que hoy se llama power pop; una denominación que pienso aún no estaba en uso en esos finales de los años sesenta. La primera vez que yo recuerdo haber leído o escuchado la palabra power en la industria de la música pop es ya en los primeros años setenta, asociada a la etiqueta gay power que exportaba Inglaterra incluyendo una diversa gama de solistas y grupos (Bowie, Glitter, T. Rex, The Sweet…) Esta etiqueta, si no me equivoco, el primer grupo español en utilizarla fue Barrabás. De hecho su segundo álbum se titulaba precisamente Barrabás power.

 

Me ha llamado la atención tu alusión a los coros femeninos de “Cool it” y de “Live girl”. La verdad es que yo siempre había asociado estos coros a las prestaciones vocales del guitarrista del grupo, Toni Martínez.

 

Cuando hablas de confeccionar listados de canciones, inmediatamente me has remitido a ese maravilloso libro de Nick Hornby, Alta Fidelidad, cuyo protagonista hace y rehace listas de canciones y artistas, siempre a la espera de conseguir la definitiva. Pero sí, respecto de los temas menos destacables de Los Bravos se podría hacer una lista, especialmente de la etapa 1966-1968, en la que se dio el grueso de sus grabaciones; puede decirse incluso que con sobreproducción, pues se registraron cuatro álbumes en tres años, bastantes canciones conocieron versión en español y en inglés, algunas contaron con matices musicales diferentes según el lugar donde fueron editadas, y otras se publicaron solo en formato EP o single. Lógicamente, en este amplio número de canciones pueden identificarse aquellas que tenían función de complemento o de relleno y menor valor musical y literario. Aunque ya digo, esa lista sería variable en función del momento de su escucha y de quien la confeccionara. Si bien normalmente tú y yo tenemos criterios convergentes respecto del grupo, seguramente nos sorprenderían las diferencias de ambos al seleccionar las composiciones menos significativas. Nos pasaría como al protagonista de Alta Fidelidad.

 

Decía que este listado es más atribuible al período 1966-1968 porque después las grabaciones pasaron al otro extremo y fueron especialmente escasas, por lo que el conjunto cuidó las grabaciones que lanzaba, como hemos dicho en otras ocasiones, buscando sacar al mercado discos completos por las dos caras. Tres ejemplos de esto, a partir de 1969 son “Individuality”/“Vive la vida”; “People talking around”/“Every dog has his day”; “Ma marimba”/“Down”. ¿Crees que podría calificarse de relleno o de complemento alguna de estas canciones? Yo diría más bien que querían representar el nivel que podía dar el grupo. Esta característica es de agradecer en el conjunto dada la reducida discografía que se editó de Los Bravos a partir de 1969

 

EG: Aunque habíamos decidido pasar a comentar las canciones seleccionadas para esta nueva entrega me quiero referir antes a cuando tan afirmativamente he hablado de los coros o voces femeninas que amenizan los temas “Cool it” y “Live girl”, (canciones incluidas en el cuarto álbum del grupo: “Ilustrísimos Bravos”). Me dices que siempre habías asociado dichos coros a las prestaciones vocales de Toni y con esta reflexión me has hecho dudar y en consecuencia me he puesto a escuchar y a volver a escuchar dichas canciones. Es cierto que no me puedo ratificar en dichas afirmaciones pues nunca lo he leído en ningún sitio ni me lo ha dicho nadie, simplemente son conclusiones a las que llegué desde un principio, desde pequeño, desde que tuve el disco grande en mis manos por primera vez. Siempre he distinguido la voz de Toni pero también siempre me ha parecido que estaba arropada por voces femeninas y diría que en gran parte del repertorio elegido para ese disco. Ahora lo que me gustaría sería que alguien me lo pudiese aclarar.

 

Como ya te adelantaba hace días entre las canciones a comentar para esta ocasión tenía en mente “Show me” y cuando me decido a que así sea, teniendo en cuenta que se trata de una versión sobre un tema compuesto e interpretado por Joe Tex, se me ocurre que he de refrescar mi memoria y para ello entrar en Internet para consultar fechas y sobre todo para intentar saber si hubo mucha o poca diferencia de tiempo entre las dos grabaciones. De entrada me dirijo a la Wikipedia, tan famosa y a la que todos recurrimos como si fuese La Biblia o El Diccionario de la Real Academia Española. Como consecuencia de esta ojeada concluyo en que las grabaciones, tanto de Los Bravos como la del propio autor, son de 1967. Hasta ahí bien pero me molesta cuando leo que tiene cinco o seis versiones pero no se menciona a Los Bravos. Bien es cierto que “Show me” no es un número fuerte del grupo a nivel popular pero sí es una canción que está editada a nivel mundial y aparece en discos de larga duración del grupo tanto en Europa como en Estados Unidos e incluso en Japón. Y por otro lado aparece en otro montón de páginas web que se hacen eco de las canciones del grupo. Llama verdaderamente la atención que se le haya escapado al autor de esta entrada en Wikipedia incorporar la versión de “Show me” de Los Bravos.

  

 

COMENTARIOS DE LAS CANCIONES DE LA III ENTREGA

 

EG: “Show me”

 

 

“Show me” es una canción compuesta, interpretada y grabada por su autor, Joe Tex, en 1967 y ese mismo año aparece la versión de Los Bravos en un extended play con tres canciones más que componen la primera entrega-avance de lo que va a ser su segundo disco de larga duración, que a su vez viene a representar tal como hemos dicho la banda sonora de su primera película “Los chicos con las chicas”. El tema estrella destinado a ser el nuevo éxito del grupo es “Sympathy” y viene acompañado de “Show me”, convirtiendo esta entrega en una explosiva cara “A” con dos tremendas aportaciones de características totalmente diferentes. La primera, una melodía netamente pop con aires románticos a la que su cantante sabe sacarle partido al máximo y la segunda, “Show me”, en donde nos ofrecen lo que  quizás sea su primera aportación a la música soul (al menos en disco) pues según me has comentado, Guzmán, el grupo llevaba en su repertorio de directos de la época una interpretación de la famosa “Tierra de las mil danzas”, gran éxito por ese tiempo de Wilson Picket.

 

Yo escuché primero la interpretación de Los Bravos y no sé si es por esa razón pero siempre la he preferido antes que la de su propio autor. Las versiones en disco son bastante parecidas en su instrumentación y no voy a entrar en comparaciones vocales ya que se trata de registros diferentes. La utilización de los vientos y de las guitarras las encuentro similares en las dos grabaciones pero sinceramente me gusta más el resultado alcanzado en la versión de Los Bravos y además cuando escucho la guitarra me parece estar viendo (o mejor dicho) escuchando a Toni.

 

Existe en Youtube una versión por Joe Tex, en directo, y particularmente la encuentro acelerada, la música la noto como demasiado rápida. No sé si será una sensación mía o simplemente es una cuestión de gustos. El apartado vocal es poco o nada criticable, es el auténtico Joe Tex.

Este EP de Los Bravos no lo compré en su momento, no podía ir al día con todos los discos que me gustaban pues el poder adquisitivo de cuando atraviesas una corta edad es bastante inexistente. “Sympathy” era una canción que podía escucharla con asiduidad en la radio y al parecer con eso me conformaba pero cuando conseguí el LP de “Los chicos con las chicas”, que calculo debió ser en 1969 o quizás en 1970, descubrí otras muy bellas canciones entre las que se encontraba “Show me”, que me sorprendió bastante, veía algo diferente que no sabía explicar pero que la convertía en una de mis preferidas del álbum. La rítmica entrada de batería, el poderoso sonido de la guitarra, los vientos tan bien entrelazados, el bajo imparable al igual que el órgano y la magistral interpretación de Mike siempre han conseguido provocar mi admiración por esta pieza musical.

 

Como crítica al EP tengo que decir que nunca me gustó la carátula por considerarla anticuada y me refiero a que se usaba la foto que previamente se había utilizado para las ediciones de su primer LP en Inglaterra, Estados Unidos y otros muchos países. Razón esta por la que siempre la he considerado un poco manida, trasnochada e inapropiada para este disco. Yo hubiese apostado por una imagen más actualizada del grupo.

 

No quiero finalizar sin comentar y quiero hacer hincapié en que este tema, que no ha sido de los importantes en la carrera discográfica de Los Bravos, sí que ha debido ser significativo para ellos pues me congratula haber comprobado como a lo  largo de su carrera lo han llevado en sus repertorios de directos y en muy diferentes etapas. Les recuerdo interpretándolo en la reunión de 1986, en la plaza de toros de Málaga. El tema quedó genial y felicitaría a Juan Robles Cánovas (batería para la ocasión) que  lo hizo de maravilla. Tampoco puedo olvidar la presentación en el Teatro Infanta Isabel de Madrid, en 2004, donde también lo interpretaron, e igualmente les quedó bordado. En esta ocasión, con Pablo Sanllehi (miembro original del grupo) en la batería, quien supo mantener ese vivo ritmo desde un principio, como en sus mejores tiempos. En las dos ocasiones los demás componentes también supieron brillar cada uno con su instrumento pero he mencionado a los  encargados de la batería por considerar que tiene un gran peso en la correcta ejecución de este tema.

 

Tras aquella actuación, recuerdo que estuve charlando y tomando una copa con ellos y les felicité por su tan buena ejecución de “Show me” en escena y en la actuación del día siguiente Mike me dedicó la canción.

 

 

GA: “Al ponerse el sol”

 

 

“Al ponerse el sol” se dio a conocer formando parte del segundo EP de Los chicos con las chicas, haciéndose a mi entender una de las canciones identificativas de Los Bravos. En este disco se incluían además “Los chicos con las chicas”, “Bye, bye Baby”, y “Come when I call”. Con su aire gamberro y desenfadado, “Al ponerse el sol” daba continuidad a canciones anteriores del grupo en esta línea y entroncaba con las de otros conjuntos españoles del momento (Brincos, Salvajes, Sirex, Cheyenes…), dando lugar a esta especie de género de las canciones gamberras a las que ofrecía muy buen lugar la desenvoltura de la música pop con sus características de lenguaje de calle, expresividad directa, ligereza, cierta transgresión, vivencia de lo inmediato, espontaneidad y, como he dicho, desenfado a la vez que diversión.

 

En general creo que gustaba la vitalidad de la canción, reforzada por la participación festiva de todos los miembros, esta vez no solo cantando en los coros sino en el desarrollo de cada una de las estrofas; lo que permitía una sensación de complementación y de visibilidad general del grupo. Aquí se percibía a plenitud a Los Bravos. En este sentido la canción redondeaba su imagen de conjunto pop-rock.

 

Grabada en Londres en el otoño de 1966, a causa de ese carácter de desenfado que conectaba con anteriores canciones del grupo compuestas por Manolo Díaz, por olvido o descuido, se atribuye su autoría precisamente a Manolo Díaz y algunos así lo han publicado, pero esto no es correcto. En realidad había sido escrita por Jerry Keller y Dave Blume.

 

Jerry Keller como cantante tuvo su principal éxito en 1959 con “Here comes summer”. Como letrista y compositor tuvo después colaboración con diversos artistas. Por su parte Dave Blume, inicialmente ligado al jazz, compuso para la industria de la música canciones de distinta índole pop e incluso folk. Temas suyos fueron grabados por The Cyrkle, Joe Dassin, Chris Montez, o Elia Fleta. Finalmente, la adaptación de la letra al español la hizo José Carreras Moysi.

 

Pienso que el manejo de jazz y pop que sabía hacer Blume vino muy bien al carácter de la canción, con ese aire de arrastre de sonidos medio de banda de música, medio de cabaret, cruzado por los arreglos pop que tiene. No son menos efectivos los gritos, silbidos, jaleos, que los integrantes del grupo introducen para completar la dimensión Bravos de la canción. Todo ello muy bien aderezado como siempre por Ivor Raymonde como director musical del tema.

 

Como en otras ocasiones, Los Bravos hicieron también versión en inglés, que me gusta, si bien me sigo quedando con la realizada en español, de la que rescato un detalle de su letra: a pesar de los defectos que encuentran en la chica protagonista (desde una visión un tanto machista desde el análisis que hoy podemos hacer), defectos que por otro lado rompen con el estereotipo de chica que en todo momento tenía que estar mona, arreglada, atractiva, sexy, nuestros Bravos creen que acabarán enamorándose de ella. “Te quiero con tus defectos”, fue una expresión inglesa que retomó de manera muy interesante Anthony Anderson (Andy) para referirse a diferentes facetas del grupo en la entrevista que tuvimos en el año 2000 y que está recogida en esta web.

 

“Al ponerse el sol” tuvo versiones en inglés por otros artistas internacionales. No cuento con datos concretos, pero tengo la impresión que la producida por Los Bravos ha sido la más conocida.

 

También grupos de nuestro pop la han versionado, tal como asimismo aparece en esta web.

 

Quiero señalar un último detalle referido a la trayectoria fílmica de Los Bravos: quien vuelva a ver el corto Amor y simpatía, de 1969, verá cómo Miguel Vicens cuando en el guión introduce la escena en la que él mismo molesta a Pablo Sanllehi, está haciendo un homenaje al momento en que en la película  Los chicos con las chicas le da igualmente por molestar a Pablo cuando están cantando “Al ponerse el sol”.

 

 

EG: “Sympathy”

 

 

A mediados de 1967, en el mes de julio y con el apogeo del verano, ven la luz cuatro nuevas canciones de Los Bravos. Esta vez, en formato de disco pequeño conocido como “EP”.  El tema estrella va a ser, en cierta medida, algo diferente a lo que el grupo nos tiene acostumbrados hasta el momento. Digo esto porque tras el bombazo mundial de “Black is Black”, (tema rítmico y bailable) al que seguiría la explosiva y también movida aportación de “La moto” más el potente single con “Trapped” y “Going nowhere” sin menospreciar su aportación en italiano de “Uno come noi” (grandiosa contribución al mundo del pop con casi magistral interpretación y participación de los cinco Bravos aunque sin el reconocimiento o éxito que habría merecido), nos tropezamos en esta ocasión con “Sympathy”, un tema de corte romántico y a medio tiempo entre la balada y la canción pop.

 

Desde jovencito, desde que me limitaba a escuchar el tema a través de las emisoras de radio porque aún no tenía el disco, recuerdo que me impresionaba la entrada de bajo tan marcada, la cadencia de las guitarras, los cambios de ritmo en la batería y por supuesto la voz de Mike. Después, con el tiempo, con la edad y mucho más curtido en la materia por haber escuchado mucha y muy diferentes estilos de música, he seguido valorando la canción y disfrutando de esos acompañamientos orquestales así como de la tremenda participación de los metales, los juegos vocales y el arropamiento que Toni aportaba a la tan admirable y exquisita voz del cantante. Mike, creo que en esta ocasión lo da todo, se muestra como un digno aspirante a ser considerado como una de las grandes  figuras del pop y consigue ejecutar una interpretación impregnada de matices que nos hacen navegar entre la belleza y el romanticismo para terminar con un toque tremendamente dramático que nos lleva al final del tema. Llegados a este punto es cuando decidimos volver a escuchar la canción otra vez y luego otra vez más (o al menos, eso creo yo).

 

Ya que he hecho alusión al dramatismo que muestra Mike al final de su interpretación me parece oportuno y curioso comentar, tal como hemos compartido en diversas ocasiones, Guzmán, lo equivocados que hemos estado siempre con respecto a la temática de esta canción. Creo sinceramente y pienso que no me confundo si digo que tras la primera escucha, (y debe habernos pasado a todos), lo primero que ves es una canción dulce, emotiva y romántica. Después ves que el título es igualmente agradable: “Simpatía”, ¡qué bonito!, pero nos estamos equivocando pues la historia es que el protagonista (en este caso, Mike) está dejando a su ex novia. La pareja ha roto y cuando ella vuelve implorando, él la está mandando a paseo. La traducción correcta es “compasión”. Estamos transitando de lo bonito a lo feo, de un momento dulce a otro amargo, pero de esta imagen equívoca tiene mucha culpa la exposición que de ella se nos proyecta en la película: las imágenes coloridas y lo que está pasando no concuerdan con el momento trágico en el que él está cortando con ella. En la película, la pareja sigue disfrutando de su enamoramiento y nada nos lleva a traducir la letra y encontrar esa “compasión”. Me gusta recordar cuando en alguna o en más de una ocasión he escuchado a Mike, en directo, interpretando la canción e incluyendo en su final la frase en castellano; “déjame en paz de una puta vez”.

 

Curioso, nuevamente, va a ser encontrarnos años después a Los Bravos con otra “simpatía” que no es más que “compasión”. Me vengo ahora a referir al debut discográfico de Anthony Anderson como voz solista del grupo en 1969. Su lanzamiento fue el single con la canción estrella “Love and sympathy” traducido a lo grande como “Amor y simpatía” sin pararse a pensar en la “compasión”. De este detalle sí encontramos referencia en tu libro cuando al citar el título de la canción señalas “quiero tu amor/no tu conmiseración” y encontramos también cómo se percató nuestro amigo Jesús Galeote, cuando hace años escribió un comentario de la canción para esta página Web.

 

“Sympathy” creo que no fue un gran número uno pero sí que fue capaz de permanecer y mantenerse en puestos importantes de las listas de popularidad de algunas revistas musicales, (gracias a los votos de sus lectores), durante treinta y siete semanas (recuerdo haberlo leído en tu libro, Guzmán). Igualmente también fue protagonista en las listas de ventas aunque sin llegar a los puestos que todos habríamos deseado. Lo que sí me produce cierta tristeza es que el tema no fuese considerado oportuno para el lanzamiento a nivel internacional y me refiero a un lanzamiento con pretensiones de éxito pues sí que fue editado en muchos países pero como cara “b” de “Like nobody else” restándole, por lo tanto, opciones de éxito.

 

Hay que resaltar  que en Italia sí que tuvo un lanzamiento importante pues a la vez que se editaba en single como tema fuerte y acompañado en su cara opuesta por “Like she feels tonight” (versión inglesa de “Te quiero así”), también se ponía a la venta el que sería su segundo disco de larga duración para ese país. El disco aparecía bajo el título de “Sympathy” y su contenido estaba formado por la mayoría de las canciones de la película “Los chicos con las chicas” aunque con algunos cambios tales como la inclusión de “Like nobody else” (“Como nadie más”) y  las versiones inglesas de “El loco soy yo”, “Los chicos con las chicas” y “Te quiero así” (subtituladas como “Get out of my life”, “Down, down”, y  “Like she feels tonight” respectivamente. Las canciones: ”Al ponerse el sol”, “You´ll never get the chance again”, “I´m all ears” y  “I´m wearing a smile” habían sido excluidas en favor de “Going nowhere”, “Don´t be Left out in the cold” y “Will you always love me”, esta última que curiosamente pertenecía al primer álbum del grupo pero que, para el mercado italiano, había sido sustituida en su momento en favor de “I want a name”. La carátula principal del álbum era diferente a la española, muy original, colorida y psicodélica y en la contraportada una foto de los chicos en blanco y negro muy poco o nada vista hasta el momento y como toque original se incluía el texto en inglés de su tema principal. Siempre me llamó mucho la atención observar como en las carátulas (tanto del single como del long play),  debajo del nombre del grupo escrito en  letras grandes, apareciera el título del disco en letras algo menos grandes con error de escritura: “Simpathy” en lugar de “Sympathy”.

 

Otro detalle que me agrada de “Sympathy” es haber comprobado a lo largo del tiempo que tanto Los Bravos como Mike Kennedy (en su trayectoria como cantante solista), siempre la han llevado en sus repertorios. Recordemos que en 1970, cuando Mike Kennedy graba sus recitales en directo, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, interpreta con su grupo una muy bonita versión del tema. Posteriormente y mucho más avanzados en el tiempo, en la reunión de Los Bravos de 1986 y en su álbum “Bravos forever”  vuelven a grabar la canción, en esta ocasión con unos arreglos propios para la época. Pienso que queda bastante bien aunque siempre voy a preferir la original.  En cuanto a las actuaciones en directo de Los Bravos (con Mike como cantante solista), que he tenido la suerte de presenciar y que han sido escasas a la vez que muy distanciadas en el tiempo, siempre la han interpretado y mi grado de satisfacción no ha podido ser más satisfactorio. Me estoy refiriendo a Los Bravos en la Plaza de toros de Málaga en 1968, en la Plaza de toros de Málaga (nuevamente) pero en 1986 y también en su presentación en el Teatro Infanta Isabel, en Madrid, en el año 2004. Por supuesto que en todas las actuaciones que he presenciado de Mike Kennedy como solista, también la ha interpretado siempre. De hecho existe un concierto grabado en directo, en Zaragoza , en el año 2000 que queda plasmado en el CD “Bravo por Mike”.

 

 

GA: “Te quiero así”

 

 

Otra vez una canción de Manolo Díaz, “Te quiero así”, da lugar a una de las canciones más señeras de Los Bravos. Probablemente sea la más romántica del conjunto, de una lograda belleza en su melodía y en su ejecución, y por todo ello, como decimos, de las más emblemáticas y reconocibles de su trayectoria; de esas que es difícil que no queden incluidas en las más escogidas antologías o selecciones que pretendamos hacer de nuestro grupo. Los arreglos de cuerda –ese arpegio introductor y rasgueo que se van sucediendo con exactitud y hondura, conjugados con la envolvencia exquisita de los violines por arriba-, seguramente son los dos elementos principales que dan la ambientación romántica a la canción, ambientación que se completa con una de las interpretaciones más expresivas de Mike en cuanto a técnica unida a sentimiento y con una también importante función de las segundas voces acabando en alto el nivel al que Mike pone la canción. Dentro de la estructura pop de la canción es de destacar cómo marcan el tiempo el bajo y la batería y cómo la definen el órgano y resto de los instrumentos que intervienen.

 

La letra nuevamente tiene el particular sello generacional de Manolo Díaz. En ella destaca (a pesar de ese desliz machista cuando dice: “te encantan siempre mis canciones/por eso te quiero”) de forma naïf si se quiere, la visión que aportaba una parte de los jóvenes de entonces: la posibilidad de que se diera el amor con base en la amistad, la sinceridad, el encuentro. Una letra en su innovación y poesía no menos romántica que el desarrollo músico-vocal de la canción y que conectaba perfectamente con el sujeto que daba lugar al proyecto general en torno a Los chicos con las chicas (canciones y película): la invitación a vivir. Invitación que se ve reflejada en las imágenes y texto de la contraportada y portada del disco, donde podemos apreciar calidez y color, espontaneidad, así como sugerencias y matices en torno a Los Bravos vestidos de chicas, tal como en su momento comentó, también en esta web, Chus Galeote al valorar “Don´t get in my way”.

 

“Te quiero así” es uno de los himnos que conforman la columna vertebral del LP Los chicos con las chicas, no solo en España, que se lo pregunten a los cubanos por ejemplo. A mi juicio, dicha columna vertebral estuvo compuesta por esta canción más “Los chicos con las chicas”, “Al ponerse el sol”, “El loco soy yo” y “Sympathy”; lo que no desmerece la brillantez y buena producción del resto del álbum, independientemente de que prefiramos unas canciones más que otras.

 

“Te quiero así” contó con versión inglesa por parte de Los Bravos, “Like she feels tonight”, quizá con algunas variantes en los arreglos; yo distingo, por ejemplo, una entrada distinta, más enérgica, del órgano, haciéndose este más presente, más reconocibles las descargas o ráfagas estilo marca Hammond, tan gustosas y efectivas en la música beat de la época. Aun manteniendo si no me traiciona el oído la misma base orquestal, no obstante, en general esta versión la encuentro más cruda, tal vez por la pronunciación inglesa. Cantándola con propiedad Mike en inglés, donde creo que realmente borda la canción, donde alcanza el máximo de transmisión de sentimiento y romanticismo, es en la versión española.

 

No soy consciente ahora de si “Te quiero así” ha tenido alguna otra versión aparte de las realizadas por Los Bravos; si alguien la ha hecho, ha abordado un verdadero desafío, pues es difícil igualar el listón que pusieron Los Bravos a esta canción para enamorados que creó tan especialmente Manolo Díaz.

           

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