El 21 de mayo de 1967, Los Bravos volvían a protagonizar en España una gran reunión de conjuntos, en este caso, el II Festival de los Ídolos en el Palacio de los Deportes de Madrid. Daban continuidad en este escenario a la potencia en directo que venían poniendo de relieve desde meses atrás en distintas plazas y festivales europeos, desde Liverpool a Berlín y París, de San Remo a Roma, o al ya mencionado Festival de Chaville. El 21 de mayo de 2017, Guzmán Alonso Moreno y Enrique González Labrador hablan entre otras cuestiones de la capacidad en vivo de Los Bravos en distintas etapas de su existencia; se asoman al pop y rock, incluido el español, de la Europa continental, deteniéndose en algunos artistas; recuerdan determinados programas radiofónicos, así como de televisión, significativos; y recuperan ciertos aspectos de Los Bravos en 1968, año clave del auge y caída del grupo, sobre el que seguirán comentando en posteriores entregas.  

 

CONVERSACIONES TRAS EL 50 ANIVERSARIO DE LOS BRAVOS

 

(Un diálogo escrito entre Enrique González Labrador y Guzmán Alonso Moreno)

 

 

V Entrega: 21 de mayo de 2017

                         

Enrique González: Nuevamente has conseguido que me ponga a buscar, recuperar y gracias a ello, poder escuchar aquella entrevista en Radio 3 a Mike y Toni en 1987. Qué programa tan interesante, con tan relajada y no corta conversación (que tenía en el olvido), entre entrevistador y dos Bravos, con declaraciones de ambos tan particulares y a veces sorprendentes, atrevidas y curiosas. Me ha llamado mucho la atención, pues no lo recordaba y menos aún el modo en que se iban  entremezclando canciones, a veces de discos y en otros momentos procedentes de actuaciones en directo de 1986/87. Me atrevería a decir que no me acaba de gustar el sonido algo ochentero con el que quedaban impregnadas las típicas canciones de Los Bravos para aquella formación. Pienso que muchos grupos, durante la década de los ochenta, cayeron en la tentación de querer modernizar su sonido, consiguiendo justamente un efecto negativo que los apartaba de sus orígenes. Que conste que cuando salió a la venta su álbum Bravos Forever, me gustó mucho y lo disfruté bastante pero hoy en día, con el paso del tiempo y bajo un prisma diferente, no cabe duda de que lo considero un disco desacertado que no ha superado el paso de los años. Yo hace muchísimo tiempo que no lo escucho y sinceramente te digo que teniendo toda la obra del grupo para poderla saborear en cualquier momento no me he encontrado hasta ahora con la necesidad de volver a oír aquel disco.

 

He de pedirte disculpas pues tienes razón y en tu libro sí que hablas del single promocional con “I´ll see you trough”/”Donde estés”. ¡Ya me extrañaba a mí que se te hubiese pasado!  A mí sí que se me había pasado y no lo recordaba.

 

Referente a la campaña promocional en España para el lanzamiento del single “Como nadie más”/”I´ve been hearing things” como duodécimo disco pequeño del grupo, me cuesta pensar que fuese un error de cálculo por parte de la compañía discográfica e incluso me resulta difícil  imaginar que por motivos publicitarios quedase mejor el doce que el once o el trece. Asimismo pienso que los singles editados a nivel internacional (“I don´t care” y “Going nowhere”), no tenían razón para ser contabilizados en una campaña publicitaria expresa para nuestro país. Mi última teoría o elucubración es que pudiesen haber contabilizado como un single más la segunda edición de “Black is Black” con carátula diferente (la foto en la azotea).

 

Volviendo al glam, he de reconocer tu perspicacia asociando temas a este estilo o movimiento. Cuando leí que te referías a Led Zeppelin y su canción “El tintero”, no la recordaba y por un momento creí que hablabas de un éxito de  Shocking Blue (también conocido como “El tintero”), pero me he escuchado “D`yer Mak`er”, de Led Zeppelin  y vaya temazo con aire glam cien por cien. Por supuesto que entra dentro de esa relación que poco a poco estamos aquí fabricando.

 

No recordaba esta canción, quizás porque el álbum de Zeppelin al que pertenece no es de los que más me he escuchado. La verdad es que la considero un poco aislada de la tónica habitual del grupo y por la forma en que se desarrolla la he asociado con varios de los hits que en su momento nos proporcionaron los T. Rex allá por 1972/73: “Get it on”, “Telegram Sam”, “Hot love”, etc. Muy oportuna también me parece la inclusión de  “Angie”,  canción que podríamos calificar como balada glam, creación de The Rolling Stones y que según parece estaba dedicada a la esposa de David Bowie, aunque también existen otras diferentes teorías al respecto. Igualmente y como apuntas, The Moody Blues pudieron rescatar influencias de ese glam en su grabación de 1972 con el tema “I´m just a singer in a rock and roll band”.

 

Con respecto a Los Bravos y su single de 1973 con “Welcome to Mars” y ”Better be you, better than me”, siempre te he dicho que no veía la conexión con este estilo, pero ahora, después de escuchármelo con detenimiento y tras meditar tus argumentos, parece como si me hubieses convencido y puedo considerar esos rasgos que citas aunque principalmente por la modulación y las formas vocales que para la ocasión adopta Pedro Chatlak. También parece como si en la ejecución de la guitarra se hubiesen adaptado nuevas formas. De hecho creo que el sonido de la guitarra en estas dos canciones es diferente al que podemos encontrar en las demás grabaciones restantes del grupo. También y sin lugar a dudas es muy cierto cuando comentas que el trabajo que realizan Los Bravos con la canción de Spooky Tooth al transformar el  rock duro  en  un rock mucho más suave es un buen ejercicio de power pop.

 

He estado repasando la documentación y archivo que tengo sobre Los Pop-Tops y me sorprendo pues no encuentro ningún dato sobre el artista que dibujó los diseños para sus cuerpos en la época que comentamos de 1969. Estoy seguro de haberlo leído en su momento pero no lo encuentro y aunque he buscado ayuda en Internet no he tenido suerte pues nuevamente tropezamos con que al tratarse de un grupo de pop-rock español, la información es bastante más reducida.

 

Referente a nuestra incógnita sobre si Iñaki Egaña y Joseíto Romero llegaron a tocar juntos, bien con Elkin & Nelson o quizás en alguna otra formación musical, es posible que nunca la resolvamos pero no estaría mal que si en alguna ocasión tenemos oportunidad de hablar con alguno de ellos les preguntásemos por si su memoria es capaz de satisfacer nuestra curiosidad.

 

Bueno, tenemos que seguir irremediablemente hablando de la participación de Los Bravos en el Festival de Chaville de 1967. Primeramente nos quedamos todos asombrados con las imágenes de Los Bravos colgadas en Youtube por Ricardo Monreal (a quien estaremos eternamente agradecidos), con la interpretación de “Gimme some loving” y unos segundos de “Going nowhere”. Posteriormente aparecería “New Orleans” y al final creo que hemos disfrutado a tope pudiendo ver y escuchar “Stupidity”, “Going nowhere” (al completo) y, mientras escribo para esta nueva entrega, aparece “I want a name”. Espero y deseo que Ricardo no se lo piense mucho y nos sorprenda aunque sea poco a poco hasta que podamos disfrutar de lo que debió ser la actuación completa de Los Bravos en aquel importante festival.

 

Sobre la versión que ejecutan de “Gimme some loving” ya hemos comentado de la forma en que nos sorprendió. El siguiente tema que hemos tenido oportunidad de escucharles en ese show en directo ha sido “New Orleans”. Tampoco sabía que lo llevasen en su repertorio de directo. En un principio no me hizo mucha ilusión por considerarlo un tema de relleno para calentar al público pero he de confesar que cada vez que lo vuelvo a escuchar me gusta más. También nos hemos puesto a investigar y, como me comentaste hace días, “New Orleans”, se trata de un viejo tema de rock & roll grabado originalmente por Gary U.S. Bonds allá por 1961. Es hoy en día  un tema clásico que muchos artistas del mundo del rock  llevan en su repertorio: Blues Brothers, Jeff Beck, John Fogerty y Joan Jett entre otros. Como ya te digo, en un principio no me entusiasmó pero cada vez que lo oigo le encuentro más sentido a que lo tuviesen incluido en su repertorio ya que da mucho juego al conjunto, al público y hace que los músicos se luzcan enriqueciendo en buena medida su show. Los 5 Bravos se muestran compenetrados y entregados haciendo gala de sus buenas dotes interpretativas; cada músico en su instrumento correspondiente y Mike frente al micro.

 

Con “Stupidity” nos encontramos ante un tema de soul también de los años sesenta, creación de Solomon Burke y grabado originalmente en 1962. En el mismo año un grupo llamado The Van Dikes ejecuta una maravillosa versión sobre el mismo tema (que a mí me gusta mucho), pero quizás todo el mundo conozca “Stupidity” gracias a la adaptación que en 1975 realizaron Dr. Feelgood, en esta ocasión convirtiendo esta composición de origen soul en una pieza de rock adaptado a los años setenta, camino de los ochenta. Los Bravos, con la interpretación que les hemos podido descubrir ahora nos dejan, a mi modo de ver, un buen sabor de boca demostrando una vez más que tenían las tablas suficientes como para competir y compartir cartel con los grupos más prestigiosos de aquellos momentos.

 

Para continuar con el show de Los Bravos en Chaville 1967, ¡qué maravilla!, dos temas de su propio repertorio: “Going nowhere” y “I want a name”. El primero desarrollado con mucho gusto, aunque se me antoja pensar que alguna clavija no estuviese en su sitio pues encuentro un cierto desfase de sonido entre la voz solista y el resto de los instrumentos. Considero que el grupo suena demasiado bajo y pierde un poco de efectividad el resultado que finalmente llega al oyente, o sea, a nosotros, quienes lo estamos disfrutando 50 años más tarde.  Con “I want a name” pienso que el problema técnico ha quedado solucionado y el grupo suena con esplendor ofreciendo una estupenda imagen de conjunto. Todo suena a la perfección y es gratificante ver y escuchar a Tony y Miguel haciendo voces mientras Mike se encarga de la parte vocal central y el resto del grupo da la talla,  cada uno haciendo lo mejor con su instrumento, en la línea a la que ya nos han acostumbrado después de poder disfrutarlos en estas cinco interpretaciones.

 

No sabemos cuántos temas más pudieron interpretar en aquella actuación pero pienso que como mínimo nos han de faltar dos o tres canciones y por supuesto que entre ellas tiene que  estar inexcusablemente “Black is Black”. ¿Habrá aparecido en Youtube para cuando publiquemos nuestra V entrega de conversaciones?

 

Guzmán Alonso: Yo tampoco acudo al LP Bravos Forever para escuchar los grandes éxitos de Los Bravos que contiene. Es cierto que se pueden señalar determinados detalles de buena ejecución y que en general el disco no es mal ejercicio de producción según la sónica que se imponía a mitad de los años ochenta, pero habiendo conocido las canciones en sus primeras versiones de los años sesenta, este álbum con sonido de los años ochenta, extraña un tanto, se aprecia como lo que dices que fue, un trabajo de adaptación a las instrumentaciones de esos años, muy marcadas por los sintetizadores y sonidos programados. Suele suceder que cuando has conocido y valorado bien una obra hecha de una manera, si te llega de otra, te vuelvas hacia la primera, especialmente si la nueva, aun siendo gustosa y bien realizada, no supera la anterior. Además, en esto de la música y las canciones, están los elementos emocionales, ligados a determinadas vivencias, descubrimientos y contextos. Siempre te va a remitir más a esos elementos emocionales volver a escuchar la primera versión que no otra posterior. Pienso que el sonido de los ochenta es representativo de las canciones  que se produjeron en el marco de esa década, pero en general, queda más pobre cuando adapta las canciones bien producidas de los decenios anteriores. Y es lógico, ¿acaso el sonido sintetizado de las secciones de cuerda de “Eleanor Rigby” o “Yesterday”, de Los Beatles, nos va a hacer disfrutar más que cuando las escuchamos con su acústica original y real? A mí no me lo parece.

 

No obstante, sí creo que se puede escuchar Bravos Forever adoptando la perspectiva de apreciar simplemente cómo se desenvolvía el grupo en aquel momento; cómo se manejaba en medio de todos los cambios que se estaban dando. De esta misma manera podemos seguir sus apariciones en directo que han quedado grabadas de esos años 1986-1987. Estas últimas, que conocí a través de su presencia en distintas televisiones, a mí particularmente me parecen interesantes, potentes y buenas, aunque siempre echo de menos algún tema nuevo, al igual que respecto de las grabaciones en disco que hicieron. Siempre se espera de Los Bravos algún tema inédito e impactante, lo contrario te deja con la sensación de que las cosas no están del todo completas.

 

En cuanto a lo que dices del glam, me imagino que por la influencia que tuvo, volveremos a encontrarnos con esta corriente en diversos momentos. Y a propósito de ello, resulta curioso que cuando yo te hablaba de “El tintero” de Led Zeppelin, en ese instante no tuviera en la cabeza “El tintero” de Shocking Blue, mientras que a ti te ocurrió lo contrario, viniéndote a la memoria “El tintero” de este último grupo y no el de Led Zeppelin. Ambas canciones eran prácticamente coetáneas, la de Shocking Blue de 1972, si no me falla la memoria. Y ha sido interesante este cruce de evocaciones, porque nos da la oportunidad de valorar una vez más la brillantez de Shocking Blue que pudimos apreciar a través de tantas canciones, desde “Venus”, “Nunca te cases con un ferroviario”, “Wild wind”, hasta “Waterloo” (que no era el “Waterloo” posterior de ABBA), entre otras. ¡Cuánto fascinaba esa voz timbrada de Mariska Veres, que ya no está entre nosotros desde 2006, y su imagen de belleza exótica rodeada de sus chicos! Me parece que Shocking Blue, que venía de Holanda, es un grupo a descubrir por los y las jóvenes actuales. Se hacía muy buen pop y rock en la Europa continental, aunque se conocía poco debido a la preponderancia del mercado inglés y americano. De Holanda en concreto, pudimos conocer en aquel tiempo una pequeña serie de formaciones: además de Shocking Blue, Focus y Q65, que coincidirían ambos con Los Bravos en Barbarela 70, Golden Earring…, y afincado en España, el también fallecido Tony Ronald, un estupendo rocker, más allá del cantante melódico de temas de éxito que conoció el gran público.

 

He recordado dónde hemos podido leer ambos quién diseñó los dibujos que iban sobre los cuerpos desnudos de Los Pop-Tops. Haciendo memoria sobre este asunto, me dije que Salvador Domínguez en su libro Bienvenido Mr. Rock había incluido un largo artículo sobre Los Pop-Tops. Así que me fui a su libro y, efectivamente, en la parte en la que entrevista a Alain Milhaud, este le comenta que fue Tío Alberto –el creador de la Ciudad de los Muchachos-, quien hizo los diseños. Quizá lo hayamos leído también en otros documentos, pero en este, seguro que hemos coincidido.

 

Las canciones que han ido apareciendo de Los Bravos en su actuación en Chaville, como habíamos dicho en la anterior entrega, permiten dimensionar lo que suponía el grupo en aquel momento. Viendo y escuchando esta presentación en vivo, creo que se puede afirmar que estamos ante una formación contrastada, con personalidad propia, y con elementos diferenciales a su favor. Las versiones que llevan a cabo de otros artistas, resisten muy bien la comparación. No hay más que escuchar la que hacen Los Bravos de “Stupidity” en este directo y después hacer lo mismo respecto de la que realizan también en directo Dr. Feelgood años más tarde. La versión de “Gimmie some lovin´”, tiene un registro excelente, y la de “New Orleans” demuestra la capacidad del grupo si la relacionamos con las distintas que circulan por youtube.

 

Las de repertorio propio abundan en este aspecto de capacidad, tanto como grupo, como a nivel de desenvolvimiento individual, como a nivel de la imagen sobre escena que proyectan. Es verdad, como dices, que en “Going nowhere”, una canción en palabras del propio Mike difícil de hacer en directo, se da un cierto desfase entre el sonido de las voces y el de los instrumentos. Hay que recordar que en ese Festival de Chaville hubo algunos momentos con problemas de sonido; de hecho (se puede ver en youtube), The Yardbirds tuvieron que interrumpir la actuación hasta subsanar el fallo técnico que se estaba produciendo.

 

No obstante este desfase de sonido, vemos a unos Bravos compenetrados en una ejecutoria remarcable: remarcable es el amparo que da Manolo con su órgano a toda la canción, ya cuando percute las teclas dando cuerpo a la misma, ya cuando describe su propia línea melódica, ya cuando insufla sus distintas ráfagas alternando intensidades. Remarcable es al mismo tiempo la contundencia y seguridad de la batería de Pablo, su manera -sabedor de las competencias que pone en juego-, de marcar tiempos y de empujar el tema. Como destacable también es esa eficacia sonora que aplica Miguel al bajo, precisa, veloz y coordinada, pulsando a la vez gustosas transiciones. No menos destacable es la finura del dibujo permanente, alegre de matices y relieves de distinta naturaleza que logra Toni con su estilo depurado al concretar y combinar acordes y juego de punteo, así como esa segunda voz que emplea para completar el singular despliegue vocal de Mike, lleno de inflexiones, fuerza, convicción y capacidad para transmitir. Realmente, viendo esta ejecución, ¿quién puede decir que no estaban preparados para grabar ellos mismos “Going nowhere” o cualquiera de las otras canciones en las que les impidieron participar?

 

Estas mismas condiciones, con mejor adecuación del sonido, se aprecian muy bien en “I want a name” (echo de menos que no la cantaran en español; a lo largo de la actuación que hemos visto hasta ahora, a Mike se le escapan solo en nuestro idioma algunas palabras como “esas palmas”, o “gracias”). En “I want a name” las cámaras se detienen en los coros que hacen Toni y Miguel. No me cansaré de insistir en esta faceta del grupo que les otorgaba identidad y diferencia. Leí hace bastantes años, en una entrevista que le hicieron a Pablo Milanés, cómo destacaba, refiriéndose a su padre, el modo en que había aprendido de él la importancia de las segundas voces, en qué grado estas eran fundamentales para redondear una canción, darle un perfil último aumentando su calidad. No recuerdo si esta afirmación corroboró la atención que yo ya prestaba a este aspecto, o hizo que cobrara conciencia sobre ello. Lo que sí sé es que esta entrevista fue significativa para que yo tuviera más presente esta dimensión a la hora de escuchar canciones de distintos géneros.

 

Volviendo a Chaville como muestra representativa de lo que Los Bravos podían ofrecer, no puede extrañarnos, Enrique, el soporte con el que contaban, en consecuencia, en la industria nacional e internacional; ni la planificación sostenida que Milhaud basaba en ellos. Si ya habíamos hablado de la planificación materializada en torno a Los chicos con las chicas, creo que debemos agregar que esta constituyó un primer estadio de la que se iba a preparar en 1968 en torno a Dame un poco de amor: LP y película, lanzamiento internacional a lo grande de “Bring a little loving”, gira espectacular Los locos Bravos en los grandes recintos de todo nuestro país; y como colofón, grabación, en el otoño, del cuarto LP del grupo, Ilustrísimos, y abordaje de la tercera película, que como sabemos, no se llegó a realizar en medio de las vicisitudes que acabó viviendo el grupo en ese año.

 

EG:  Sí que es cierto que aunque el álbum  “Bravos Forever” se haya quedado atrás en el tiempo por ese sonido que comentamos que  se imponía por aquellos años ochenta, Los Bravos supieron dar, una vez más, una buena imagen de directo y  afortunadamente en esta ocasión han quedado grabaciones televisivas que así lo demuestran. El grupo, como bien dices, se desenvolvía con potencia y soltura en medio de aquellas nuevas fórmulas musicales dominadas por un sonido sintetizado y programado que aunque bastante presente en la grabación del disco no lo era tanto en su puesta en escena. En directo, el grupo sonaba más natural, conservando quizás su sonido de siempre aunque un poco puesto al día. Como ya te he comentado en alguna de nuestras conversaciones telefónicas, tuve la suerte de poderles ver, aquí en Málaga y disfruté muchísimo. El repertorio que presentaban era bastante extenso, bien cuidado y muy bien desarrollado y, por supuesto, también te doy la razón  en que se echaban en falta temas nuevos, ya que con tan solo la entrega de ese disco de canciones de siempre, aunque actualizadas, se corría el riesgo de calificar su vuelta como un producto de revival y no como una continuación de grupo en activo. Bueno, pero de todo esto ya hablaremos cuando estemos inmersos  en esos años ochenta y además no es poco lo que puede dar que hablar esta  cuestión.

 

Me gusta que hayas sacado el tema de The Shocking Blue, grupo holandés que nos dejó muchas satisfacciones en formato de singles. Todos los títulos que has mencionado y otros muchos junto a sus once discos de larga duración desarrollados en su andadura desde 1968 hasta 1974 nos confirman la riqueza musical de un grupo, que como siempre digo, por no estar compuesto ni por ingleses ni por americanos, no ha pasado a la historia con el reconocimiento que realmente se merece y, como tú apuntas, es un grupo por descubrir para muchos/as jóvenes de hoy en día. Realmente en la Europa continental se hizo muy buen pop y rock. De las formaciones a las que haces referencia apenas si conozco a Q65 pues aparte de recordarles por su participación  en el Festival de conjuntos Barbarela 70 junto a Los Bravos nunca he tenido oportunidad de conocer su obra, cuya época de esplendor creo que se desarrolló entre los años 66 al 68 y luego durante 1970. Focus sí que han estado siempre entre mis grupos de rock preferidos (tengo muchos ídolos). A Golden Earring los he disfrutado en canciones sueltas y respecto a Tony Ronald (que en paz descanse), aunque holandés de nacimiento, se vino muy joven a España y aquí desarrolló su carrera como cantante, editando discos desde 1960 y alternando posteriormente su faceta de cantante con la de productor artístico para otras figuras del mundo de la música pop. Confieso que a mí comenzó a interesarme a partir de 1966, claro está que era el año en que yo descubría la música gracias a Los Bravos. Disfruté mucho con su música y grabaciones de finales de los sesenta ya que a partir de 1971 y tras  el bombazo de “Help” su carrera escogió unos derroteros bastante más comerciales aunque no por ello exentos de  calidad. A mediados de los setenta recuerdo que Tony Ronald vino a Málaga en más de una ocasión (concretamente a Tívoli, lugar en el que también tuve oportunidad de ver a Los Bravos en 1974)) y siempre iba a ver sus actuaciones pues aunque sus temas comerciales me habían dejado de interesar un poco, verlo en directo era fascinante y su grupo de acompañamiento era fuera de serie.

 

Como hablamos de grupos holandeses, quiero mencionar a cuatro formaciones que para mí han sido muy importantes en el mundo de la música pop, pero que no por ello aparecen en todas las enciclopedias de rock especializadas:

 

1 - Ekseption, grupo liderado por Rick van der Linden, cuyo estilo se desarrolló navegando entre el jazz, el rock y la música clásica. Su trayectoria se contempla desde 1969 hasta 1976 con 9 discos de larga duración y posteriormente existieron algunas reuniones y discos recopilatorios.

 

2 -  Kayak, magistral grupo de rock sinfónico cuyo líder Ton Schenpenzeel (siempre me costará trabajo pronunciar su apellido) ha terminado formando parte de Camel (grupo de rock sinfónico británico más reconocido a nivel mundial). Funcionaron desde 1972 hasta 1982 con muy buena reputación dentro de su estilo musical y aportaron 9 álbumes incluyendo el último grabado en directo. Dieciocho años más tarde, en el año 2000, el grupo reapareció y ha mantenido una carrera casi estable con la edición de seis nuevos trabajos discográficos, todos ellos en su línea de rock sinfónico a la que siempre nos ha tenido acostumbrados.

 

3 - Earth & Fire, formación que considero bastante desconocida a nivel popular pero que se ha mantenido por largo tiempo y que al igual que sucede con The Shocking Blue podría ser una buena banda a descubrir. Earth & Fire se mantuvo en activo desde 1969 hasta 1982 y posteriormente desde 1987 hasta 1990, fechas en que intentó resurgir pero creo que con un solo disco y curiosamente en esta última época contaron en los teclados con mi admirado Ton Schenpenzeel (Kayak). El grupo, con cierta similitud estética a la de The Schoking Blue, por aquello de que eran cuatro chicos y una atractiva cantante femenina llamada Jerney Kaagman, comenzó a finales de los sesenta haciendo un rock entre progresivo y sinfónico aunque con cierto toque comercial en algunas de sus creaciones, terminó ya en los ochenta acercándose cada vez más al sonido  de la auténtica música pop pero con una envoltura más que elegante. En total también nos dejaron 9 trabajos discográficos.

 

4 – Gruppo Sportivo: aquí nos alejamos del rock progresivo, del rock sinfónico, del jazz y hablamos de 1977, fecha en que se edita el primer álbum del grupo bajo las influencias del nuevo sonido o movimiento denominado new wave (nueva ola). Los conocí gracias a Angel Casas y su programa semanal televisivo en la segunda cadena de TVE Musical Express. Me encantaron pues encontré en su música algo diferente e indescriptible y me sorprendieron tan gratamente que me hizo seguirles en toda su trayectoria discográfica, que fue rigurosa y ordenada de 1976 hasta 1986 para después volverse desigual y discontinua. Tanto es así que en 1992 nos sorprendieron con un nuevo trabajo discográfico, ya en formato de compact disc (doble), repleto de buenas canciones, en 1997 una nueva entrega, esta vez en directo, y en 2004 otro buen trabajo con el desconcertante título de “Topless”. Tras este último trabajo creo que solo tenemos algunos recopilatorios aunque la banda sigue haciendo actuaciones en directo, al menos con constancia de ello hasta 2012.

 

Realmente se hizo muy buen pop y rock en la Europa continental en los años setenta y fueron muchos grupos los que contribuyeron a ello desde finales de los sesenta hasta mediados de los setenta. La mayoría no tuvieron mucha continuidad pero sí que algunos de ellos retomaron sus formaciones posteriormente aunque siempre con algunos cambios en sus filas. Quiero recordar aquí a importantes bandas de rock (cada una en su estilo particular), que supieron deleitarnos con su música (entonces avanzada), y que al no ser ni inglesas ni americanas, hoy no todo el mundo las mantiene en su memoria: Magma (Francia), Omega (Hungría), Premiata, Forneria, Marconi, así como Banco del Mutuo Soccorso (Italia), Eloy, Triumvirat, Nektar y Anyone´s Daughter (Alemania) y Titanic (un pedazo de grupo haciendo buen rock desde Noruega).

 

Gracias por despejarme la incógnita sobre quién realizó los dibujos que Los Pop-Tops lucían en sus cuerpos durante su gira veraniega de aquel 1969. Me he dirigido al libro de Salvador Domínguez, (que por cierto hay que reconocer que es toda una enciclopedia), y me he vuelto a leer la entrevista con Alain Milhaud donde hablaban de aquella tan original experiencia. No obstante sigo dándole vueltas a la cabeza porque estoy seguro de que en su momento lo leí en algún periódico musical o revista especializada de la época pero que he debido extraviar con el paso del tiempo pues por más que he buscado en mis archivos no logro encontrar nada al respecto.

 

Volviendo nuevamente al Festival de Chaville y la actuación de Los Bravos me alegra saber que hubo problemas de sonido pues a la vez que queda justificado el desfase entre voces e instrumentos durante la interpretación de “Going nowhere”, me confirmas que no eran imaginaciones mías sino que había cierta descompensación entre músicos y cantante y con ninguna responsabilidad por parte de Los Bravos, ya que al parecer debió producirse por algún desajuste  del equipo técnico.

 

Me da la impresión de que a Ricardo Monreal se le han acabado los videos de Los Bravos y no vamos a poder contemplar lo que fue su actuación completa en Chaville. Nos vamos a quedar sin conocer las canciones restantes pero tenemos que estar contentos por haber disfrutado de buena parte del concierto y a su vez hemos podido reafirmarnos en nuestro convencimiento de que el grupo estaba totalmente cualificado como para competir con todos los grupos rivales de la época y a su vez, totalmente preparados como para que ellos mismos hubiesen podido ejecutar las grabaciones de sus propios discos.

 

Guzmán, muy buena tu reflexión del otro día, cuando dialogábamos por teléfono y me comentabas que sin habértelo planteado, habías comenzado hablando de 1986 para terminar haciéndolo de 1968. La verdad es que no deja de ser curioso ese baile de números. Un baile que nos vuelve a situar en 1968, tercer año de apogeo y esplendor en la imparable carrera triunfal de Los Bravos, un año que dio mucho que hablar sobre ellos y por lo tanto un año que también ahora nos va a dar mucho que hablar a nosotros.

 

Habíamos finalizado nuestra entrega anterior refiriéndonos a “Como nadie más”, por entonces nuevo single del grupo editado en nuestro país a mediados de febrero del 68 y este  año va a resultar un no parar tanto para Los Bravos como para todo el equipo organizador que hay detrás del conjunto, dando envoltura a cuantos eventos se van a llevar a cabo, que no son pocos y que tú ya has enumerado con anterioridad. Podríamos decir que 1968 fue un año sin descanso para Los Bravos pues los meses se sucedían con la agenda repleta y en pocas ocasiones dejaban de ser portadas de revistas.

 

El mes de enero comenzó ya triunfal con la participación del grupo en la gala de apertura del Midem (en Cannes) y pronto Mike marcharía a Londres para terminar de grabar las canciones del tercer álbum del conjunto. En febrero, aparte de que se edita en España el single de “Como nadie más”, comenzará el rodaje de la segunda película que les mantendrá ocupados hasta el mes de abril y también protagonizarán una nueva aparición en TVE presentando sus nuevas canciones. En marzo, entre actuaciones y rodaje, la boda de Manolo. En abril, el día 19, lanzamiento a nivel nacional e internacional del single “Bring a little loving” y pocos días después de finalizar el rodaje de la película, la boda de Miguel con el trágico accidente de Manolo y la muerte de Lotty. En mayo, todos los periódicos y revistas van a hablar del trágico suceso con el accidente y la posterior desaparición de Manolo Fernández, organista de Los Bravos. De mayo a octubre Los Bravos van a estar inmersos en su gira de verano llenando todas las plazas de toros de nuestro país y para el último trimestre del año, el grupo tenía previsto el rodaje de su tercera película (proyecto frustrado finalmente) y la grabación de lo que será su cuarto disco de larga duración y lamentablemente último trabajo discográfico con la formación original del conjunto a excepción de Manolo, sustituido después de muchas vicisitudes por Jesús Gluck.

 

Lógicamente, iremos desgranando todos estos temas poco a poco, pero ahora voy hacer una pausa y darte paso.

 

GA: Sí, no deja de ser curiosa esa coincidencia de cifras entre 1986 y 1968, aunque no creo que haya otra significación en ellas más allá de que responden a la secuencia narrativa que estamos teniendo, en la que damos saltos atrás y hacia adelante, según los distintos momentos del grupo que queremos poner de relieve. Siempre, es cierto, se pueden establecer algunas comparaciones respecto de algunos aspectos, como por ejemplo en lo referente a lo que venimos diciendo de sus prestaciones en directo. Así, si en 1968 el grupo tenía contrastadas sus capacidades en escena, a la altura de 1986 Los Bravos seguían manteniendo un rendimiento de calidad, al que contribuyeron Juan Cánovas a la batería, Mac a los teclados -a quien supliría José Luis Torres Corral-, y Francisco Ruiz, entrando a tocar el bajo cuando Miguel Vicens se vio obligado a dejar el grupo por los acontecimientos que narra en su libro Historias de Los Bravos.

 

Algunas otras comparaciones se pueden hacer, como la relativa a la planificación de las propias actuaciones: si en 1968 el conjunto iba a desarrollar una planificación hasta el momento inusitada en España, en 1986-1987, a pesar de la cierta urgencia con la que se abordó el proyecto, llevaría a cabo también una campaña significativa de actuaciones, sobre todo teniendo en cuenta los diez años transcurridos desde su desintegración definitiva; una campaña con buena respuesta de público, tal como señalas. Tampoco les faltó en ella presencia en medios de comunicación.

 

Y si en 1968, los sobresaltos estaban presentes en las actuaciones y en el seno del grupo, en 1986-1987, como sabemos, formaron asimismo parte de la reaparición. Pero, como dices, ya tendremos tiempo de detenernos en este momento del grupo en los años ochenta.

 

La secuencia de las fechas que has señalado de la planificación de 1968, no te creas que me fue fácil de establecer cuando estaba haciendo la investigación de mi libro sobre Los Bravos. La acumulación y superposición de noticias sobre el grupo en los documentos de época, el modo en que eran narradas, y la propia dificultad en obtener dichos documentos, entre ellos los más fidedignos, requirió mucho trabajo de consulta, contrastación y nuevas búsquedas. Por ejemplo, me costó enormemente establecer el proceso de la llegada y salida de Peter Shelley, el organista encapuchado, sobre el que todavía tengo algunas incógnitas de su participación en el conjunto.

 

Esta superposición de información se reproducía en el plano de las personas entrevistadas. En más de un caso la memoria introducía algunas variaciones respecto de la sucesión de acontecimientos. Sin ir más lejos, te remito a lo que escribo en la segunda edición del libro sobre el cortometraje Los locos Bravos y “Bring a little lovin´” relacionado con los recuerdos del director de este corto, Joaquín Parejo Díaz, que nos dejó hace ya unos años.

 

Esta planificación de 1968, sus consecuencias, y lo que simboliza, pienso que nos va a dar para desgranar una serie de aspectos más que interesantes.

 

Me alegra también que coincidas conmigo respecto de Shocking Blue y de los otros grupos en general que te había citado. Fíjate que no era consciente al hablarte de Shocking Blue de que habían publicado tantos LP en el tiempo no tan largo en que estuvieron funcionando.

 

Es cierto que Tony Ronald se vino a vivir desde muy joven a España, formando parte de lo que Alex Oró llamó La legión extranjera. Por cierto, que leo en su libro al ir a contrastar lo que dice de Tony Ronald, que otro de los grupos emblemáticos holandeses de los años sesenta fueron The Outsiders. Coincido contigo en que en los años setenta Tony Ronald dio ese giro hacia la música más standard y comercial, algunas de cuyas canciones no son desdeñables. Este estilo en cierto modo tapó ante el gran público sus otras facetas de rocker. No obstante, en este marco, como digo, dejó piezas interesantes. Me parece muy buena su versión de “Superstar” en 1971, no recuerdo ahora si publicada antes o después de “Help”, creo que antes. Por otra parte, como bien señalas, sus actuaciones en directo en esta época eran muy potentes, no en vano se hacía acompañar de algunos de los músicos que formarían posteriormente Iceberg, cuyo primer álbum, si no me traiciona la memoria, se lo produciría Joan Manuel Serrat. Es importante reparar aquí en que un cantautor impulsaba la obra de un grupo de rock; y en que en consecuencia podemos pensar que las fronteras rígidas que creemos existen entre distintos géneros musicales y artistas de esos géneros, no lo son tanto. Por lo que dice Alex Oró, Tony Ronald tuvo amistad con Serrat y otros componentes de la Nova Cançó.

 

Los otros grupos holandeses que mencionas los he oído circunstancialmente; un poco más a Ekseption, grupo que por esas pequeñas traiciones de la memoria que te comentaba antes, tenía guardado en ella como banda alemana.

 

He conocido mejor, aunque no tan completamente como tú, a algunas de las otras formaciones europeas que citas: Omega; Premiata, Forneria, Marconi; Nektar; Titanic. Quizá podríamos incorporar entre ellas a Coeur Magique, grupo en el que militaría Henri Seür años antes de integrarse en Los Bravos. Aunque Coeur Magique solo grabó un LP, tuvo significativo reconocimiento en Francia en su momento y ha sido a lo largo de los años un disco buscado por los coleccionistas internacionales.

 

Efectivamente, se hacía música muy interesante en Europa más allá de la británica, buena parte de ella reclama que sea puesta de relieve. Rock en Europa sería un buen título para una enciclopedia sobre el tema (recuerdo que el argentino Moris hizo una canción que se llamó “Rock de Europa”). Quiero destacar que se hacía buena música y se hace, solo hace falta asomarse y descubrirla. Yo, que últimamente sigo el programa Acoustic, programa en directo de la televisión francesa, no dejo de congratularme de los artistas y propuestas diversas que acoge. Algunas de las intervenciones que me han gustado, incluyendo representantes de países no europeos de la francofonía, corresponden a Bazbaz, Julie Zenatti e invitadas e invitados, Boulevard des Airs, Imany, The Dizzy Brains, o Cyril Mokaiesh, en cuya banda toca un músico que es clavadito a ti. En este programa estuvo invitada hace años Luz Casal con todo el reconocimiento que se merece.

 

En estas horas bajas de la Unión Europea, no sé si ayudaría a dar a conocer el pop y el rock que se hace en el continente un programa como el que fue el European Pop Jury, programa que realizaron distintas radios públicas asociadas a la UER (Unión Europea de Radiodifusión), entre 1965 y 1983. Yo descubrí este programa entre 1973 y 1974, cuando Radio Nacional se incorporó a él. Carlos Tena, primero, y luego Rafael Abitbol (ignoro si hubo algún otro locutor entre medias), presentaban a nuestros artistas. Tengo el recuerdo fresco de algunos de los grupos que presentó Radio Nacional en este programa en 1974, año en que lo seguí con asiduidad en mi temprana adolescencia: Elkin y Nelson, Los Bravos, Storm, Los Módulos..., También a finales de ese año, intervinieron Barrabás y Burning. Circula en Internet y en la edición del disco de Burning con las canciones que interpretaron en el European Pop Jury, la información de que lo hicieron en 1975, pero hay en Internet un extracto de este programa fechado en 1974 y en el que se oye además a Carlos Tena felicitando la Navidad. En lo que me he documentado sobre nuestros artistas participantes en el European Pop Jury -del que es difícil de nuevo reunir datos-, tengo que decir que únicamente he podido contrastar la victoria de Phil Trim en 1979, edición en la que también participaron Guadalquivir.

 

Y ahora que hablo, Enrique, de Phil Trim, igualmente sigo sin encontrar el artículo donde pude leer quién era el autor de los dibujos en los cuerpos de Los Pop-Tops antes de que lo confirmásemos mediante el libro de Salvador Domínguez. Ya aparecerá.

 

Aparecerán también, imagino, más tarde o más temprano, las imágenes que faltan del concierto de Los Bravos en Chaville, entre ellas las que corresponden a “Black is Black”, pues es seguro que debieron cantarla en aquel escenario.      

 

EG: En cuanto a lo que señalas de Peter Shelley, la verdad es que su paso por Los Bravos fue bastante efímero y creo que nunca supimos ni sabremos a ciencia cierta el porqué de su espantada ya que en lugar de cualquier comunicado oficial al respecto, lo único que tuvimos fueron rumores y cotilleos que en la mayoría de ocasiones estuvieron impregnados de cierta actitud negativa y maliciosa.

 

Referente a Tony Ronald y lo que comentas sobre su versión de “Superstar”, efectivamente fue el single antecesor de su archifamosísimo “Help” y fue un bonito trabajo, un single cantado íntegramente en castellano después de varios intentos seguidos en lengua inglesa y que venía acompañado en su cara “B” por otra bonita canción titulada “Todo ha pasado”. El single, con buena acogida tanto de crítica como de público, no tendría el merecido reconocimiento debido al tan acelerado nuevo lanzamiento de “Help”, canción que se alzó con el primer premio en el Festival del Atlántico, celebrado en Tenerife en aquel año 1971.

 

Como te comentaba días atrás, a Tony Ronald lo disfruté mucho con sus grabaciones previas al gran impacto mundial de “Help”. Concretamente sus singles de 1969 y 70 me habían impactado de gran manera y siempre me va a seguir apeteciendo escuchar “Do yo remember”, una composición y producción de Tom Scott para Tony Ronald que se grababa en Londres en diciembre del 68, cuyo lanzamiento tenía lugar a principios de 1969 y en cuya interpretación nos encontrábamos ante un Tony Ronald a lo Tom Jones en su faceta de temas rítmicos. También en el mismo año tendría lugar el lanzamiento de un nuevo single muy interesante donde podíamos disfrutar en la cara “A” con “Please, don´t go away”, tema de corte melódico con música basada en la composición clásica de Federico Chopin “Tristeza de amor” y en la cara “B” con una bonita interpretación, también en plan melódico, de un tema de Deep Purple, que se incluía en el segundo disco de larga duración del grupo. Lógicamente, Deep Purple aún no eran ni mucho menos nada de lo que llegarían  a ser pero es curioso cómo Tony tuvo el buen gusto de escoger la composición titulada “Anthem” y llevarla a su terreno interpretativo. Tras este single, me volvería a sorprender la nueva entrega, que incluiría las canciones: “Take a letter, María”, (nueva grabación en Londres, esta vez  junto al grupo de color “The Black Velvet”) y en su cara “B” la versión de un tema de Stephen Stills (”Rock and roll woman”). Después de todo esto y ya en 1970, su nuevo single con el tema estrella “Why”, (una maravillosa balada a ritmo de rock con un gran despliegue orquestal), lo mantendría de máxima actualidad ocupando puestos discretos en las listas de éxitos aunque sin conseguir escalar a los lugares de honor. El año siguiente sería el de su plenitud y aunque su producción se fue discretamente encaminando hacia unos derroteros mucho más comerciales y más dirigidos a la gran audiencia popular, en directo seguía demostrando ser un gran comunicador consiguiendo que el público disfrutase al máximo durante todo su show.

 

En 1974 Iceberg (no estoy ahora seguro si al completo o no) era el grupo de acompañamiento de Tony Ronald y la verdad es que el sonido y la puesta en escena que presentaban ante el público me resultaban espectaculares. Cuando has comentado que Serrat produjo su primer álbum me he sentido confuso pues tenía en mi memoria que dicho trabajo estuvo a cargo de nuestro admirado Alain Milhaud. Habría discutido con cualquiera porfiando y asegurando que quien produjo al grupo o al menos su primer y maravilloso trabajo discográfico “Tutankhamon” fue Milhaud pero me he tenido que ir en busca de los discos y no te puedo ni contar la cara que se me ha quedado cuando me doy cuenta de que finalmente el primer álbum ni lo produce Milhaud ni Serrat, resulta que fue producido por Marian Albero (me he quedado de piedra, no lo recordaba). El segundo disco de larga duración “Coses postres” sí que lo produce Alain Milhaud y los tres restantes son ya producción de los propios Iceberg.

 

Cuando te hablaba de esos grupos europeos, que por no ser ni anglosajones ni americanos dejaban de pasar a la historia con la gloria merecida, por supuesto que se me pasó por la cabeza la idea de nombrar a Coeur Magique (formación en la que estuvo Henry Seür antes de su integración en Los Bravos de 1974), pero finalmente los obvié por pensar que en realidad fueron un grupo más bien de minorías y para gran parte del mundo bastante desconocidos. Mal pensado por mi parte ya que siempre he sido un gran defensor de los artistas minoritarios del mundo del rock y Coeur Magique, aunque no tuviesen una producción discográfica más prolongada que la de su primer long play, sí que han llegado a ser un grupo de culto y su único disco se cotiza hoy día a unos precios más que respetables. Es indudablemente un artículo para coleccionistas de vinilos.

 

Veo que sigues el mundo de la música actual ya que me hablas de esos programas musicales en la televisión francesa y también me consta que sigues con cierta asiduidad otros programas radiofónicos que te mantienen musicalmente mucho más al día de lo que yo lo estoy. Desconozco los nombres que me citas y es que como te he dicho en algunas ocasiones he perdido el interés (de forma generalizada) en las nuevas músicas pues cuando algo me llama la atención suele ser porque me recuerda a otro algo con lo que ya he disfrutado en épocas anteriores y lógicamente regreso a mis orígenes y vuelvo a escuchar a mis muchos ídolos, a mis clásicos del rock.

 

Sin lugar a dudas, aquel European Pop Jury, el programa radiofónico al que haces alusión, fue una gran idea y una muy inteligente y bonita forma de intercambiar cultura musical entre distintos países que (gracias a la Unión Europea de Radiodifusión con la participación en ella de Radio Nacional de España a partir de su incorporación en 1973), se mantuvo en antena, según cuentas, durante casi dieciocho años. No tenía ni idea de que hubiese durado tanto tiempo. Tengo un muy vago recuerdo de todo aquello posiblemente debido a que nunca fui muy adicto a programas radiofónicos quizás porque estaba siempre mucho más pendiente de mi propia colección de discos y mi tiempo lo ocupaba empapándome de todo aquello que iba comprando. Mis recuerdos se limitan a la temporada 74/75, conservando en mi memoria la participación de grupos como: Bravos, Storm, Burning, Eduardo Bort e incluso yo diría que también participaron Brakamán, pero por el contrario no recordaba que también hubiesen sido protagonistas artistas como: Barrabás, Iceberg, Elkin & Nelson, Noel Soto, Módulos o Phil Trim. Por cierto,  me pregunto si podrías aclararme de entre los grupos y solistas que hemos citado, cuáles actuaban en calidad de concursantes y cuáles se presentaban como artistas invitados ofreciendo un show radiofónico con su música.

 

Por lo que me has contado y por los enlaces que me has facilitado de Internet me congratula enormemente pensar que mientras países vecinos competían con artistas y temas de corte comercial, con claros ejemplos como los del  grupo ABBA o de la cantante Tina Charles, nosotros nos atrevíamos con lo más moderno y actual, defendiendo muy claramente el mundo del rock y alejándonos de la música fácil, convencional y/o trasnochada.

 

Volviendo una vez más a nuestro grupo, aunque he perdido un poco la esperanza, imagino que debo hacerte caso y confiar pensando que en cualquier momento podremos visualizar el resto de canciones que Los Bravos interpretaron en aquel Festival de Chaville, en 1967.

 

De igual forma, quizás en otro momento también puedan aparecer imágenes de algún otro festival que se retransmitiese en directo, o bien imágenes con apariciones en televisiones de diferentes países. No cabe duda de que Los Bravos en sus tres primeros años de existencia (1966-1968) debieron protagonizar bastantes apariciones televisivas no solo en Francia e Italia sino también en otros países vecinos europeos. Igual sobre este tema, Guzmán, seguro que tú  sabes mucho más y nos puedes despejar dudas.

 

GA: Es difícil establecer en qué países y cuándo hicieron Los Bravos televisión. Aparecen imágenes de tarde en tarde, pero no siempre suficientemente documentadas. No obstante, es plausible pensar que estén archivadas presentaciones del grupo en las televisiones inglesas, belgas, holandesas, alemanas, italianas y algunas otras, además de las que ya hemos citado. No sabemos si se rescatarán en algún momento, pero visto lo que ha sucedido con las actuaciones en Francia, puede esperarse que en algún momento se rescaten algunas de las apariciones en esos otros países.

 

En cuanto a lo que dices de mi contacto con la música actual, más que seguir de forma amplia su desarrollo, intento estar abierto de alguna manera a distintas corrientes y procedencias a las que pueda acceder. Un seguimiento más o menos completo hoy en día es casi imposible, incluso para los profesionales del mundo de la música en sus distintas variantes, si tenemos en cuenta cómo ha explosionado a nivel planetario la creación y el modo en que se han fragmentado y diversificado los canales y los escenarios a través de los cuales se da a conocer esa producción musical, unas veces de manera viral, otras de forma localizada o minoritaria. Estoy de acuerdo contigo en que tendemos a escuchar en la música que se hace ahora aquello que nos lleva a la que nos hizo descubrir aquel enorme patrimonio que se creó en nuestros años de formación y que contribuyó a educar nuestros gustos estéticos. Pero creo también que conservar aquella apertura personal que en su momento nos hizo conocer dicho patrimonio, esto es, el inacabable y siempre revisable o revisitable universo de las músicas, desde las más comerciales a las más vanguardistas (quizás de una manera más sistemática de lo que hoy es posible hacer), nos puede abocar a que hagamos recorridos más que interesantes en torno a las propuestas con las que nos encontramos, así como a que nos preguntemos por el carácter de ese recorrido. Por ponerte un ejemplo, ¿cuál es el camino que ha podido llevarme desde la tristemente fallecida Gata Cattana hace pocos meses, que sumaba rap, enfoque de mujer y filosofía, a Abou Diarra, quien capaz de construir sus propios instrumentos y generar lenguajes contemporáneos, nos transporta a lo más profundo de África?

 

Es en este sentido de acceso, de descubrimiento y de descubrimiento compartido, que me parecía interesante la idea del European Pop Jury. Fíjate, Enrique, lo significativo que era en aquellos años que una vez por semana una serie de radios públicas se interconectaran para dar a conocer los artistas y producciones de sus respectivos países, y entre todas acabaran ofreciendo al conjunto de sus oyentes un panorama común o general. Creo que esta idea de llegar a lo común o general desde lo diverso es vigente aún hoy con las lógicas adaptaciones que el paso del tiempo implica. Claro que, como todo, el European Pop Jury tenía sus limitaciones, una de ellas, como bien dices, a la altura de los años en que se incorporó Radio Nacional de España, era la del peso que tenía la industria más comercial en la selección de títulos y artistas; otra, quizás, el perfil del grupo mayoritario que se imponía de entre el público invitado a los estudios de las radios participantes en cada edición del programa, público que votaba y en consecuencia decidía las canciones ganadoras de este programa. Puede observarse en los años que hemos citado y de los que tenemos documentación, que este público se inclinaba casi unívocamente por el rock and roll de discoteca –al que no era ajeno el género glam del que hemos venido hablando- y por la música disco. De hecho, como he dicho anteriormente, la única canción presentada por RNE que hasta el momento tengo contrastada que llegó al nº 1 en una edición del European Pop Jury, es la versión disco de “Mamy Blue” que hizo Phil Trim, versión incluida en su álbum de 1978 The game of love. Aunque en Internet se puede leer que algunos artistas nuestros como Burning o Eduardo Bort llegaron al número 1 del European Pop Jury, esto no es cierto. En la edición en que se presentó Bort, y en la que también estuvieron Los Chorbos, ganó Thin Lizzy; y en la que lo hizo Burning, ganaron The Hurriganes. Se puede leer también en la página de Max Suñé que Iceberg ganaron en 1977, pero esto no lo he podido confirmar.

 

Lo que comentas de la diferencia que aportaban las propuestas desde España, creo que esta diferencia es cierta, a expensas de que una mayor recuperación de programas nos lo desmienta. En general, con sus excepciones, Radio Nacional de España funcionaba a mi modo de ver con tres criterios a la hora de presentar sus candidaturas al European Pop Jury: calidad, innovación, y artistas emergentes al lado de los más contrastados. Así, por ejemplo, encontramos que el primer disco de Burning se dio a conocer en la misma edición que el presentado de Barrabás, a aquella altura, un grupo que ya había tenido éxito internacional; Moon fue dado a conocer en el mismo espacio en el que aparecía Noel Soto, quien ya llevaba tiempo cosechando éxito y reconocimiento; y Triana, también en ciernes, fue presentado en el mismo programa que Donna Hightower, afincada desde hacía tiempo en nuestro país y con varios éxitos conseguidos.

 

Esta manera de proceder fue muy interesante; por un lado, porque efectivamente daba respuesta y cauces a la pujanza de un núcleo cada vez mayor de músicos con voz propia y creatividad, en condiciones de medirse con los de los otros países; pujanza que a la vez convergía con la de otras esferas artísticas y culturales y con el crecimiento social, cultural y ciudadano que se experimentaba en distintos niveles en nuestro país y que iba más allá de los límites oficiales. Y por otro lado, porque no hay que olvidar que el equipo de RNE ante el European Pop Jury, encabezado por Carlos Tena, era asimismo un equipo innovador, comprometido con esa calidad y emergencia que se estaba produciendo. De modo que el European Pop Jury suponía para estos profesionales una oportunidad para mostrar en Europa lo más interesante que se estaba dando en nuestro país.

 

Respecto de lo que preguntas sobre quiénes de nuestros artistas eran presentados a concurso y quiénes a título informativo en lo que concernía a su reciente producción, no me acuerdo bien y tampoco tengo datos concretos. Es verdad que hasta un determinado momento el programa funcionó así, cada radio promovía dos artistas, uno era introducido como candidato para ganar el concurso semanal; y el otro, informando del posible impacto que podía llegar a tener en el mercado. Esto sucedió en marzo de 1974 con Elkin y Nelson (a concurso) y con Los Bravos (como aspirantes a tener presencia significativa en las listas de éxitos). No sé cuándo exactamente el formato cambió pasando ambos artistas a concursar. Lo mismo me ocurre con las actuaciones en directo a propósito del programa. Los grupos elegidos para ello hacían una intervención en vivo con varias canciones (han sido rescatadas que yo conozca las de Los Bravos y Burning), pero me inclino a pensar que esta intervención se realizaba ya a nivel individual de cada país, solamente para el público asistente al estudio de radio correspondiente.

 

Paralelamente al European Pop Jury, hay que recordar otro programa emblemático de RNE: Para vosotros, jóvenes, con el propio Carlos Tena y Moncho Alpuente, y otros críticos musicales de los que no tengo tan presentes ahora sus voces, como Jorge de Antón, Adrián Vogel…

 

Había otro grupo de profesionales en Madrid reunidos en torno a Radio Popular FM, con una labor que se complementaba con la que hacían los citados de RNE (algunos de ellos pasarían por ambas emisoras). Creo que fue en 1972 cuando Alfonso Eduardo alquiló a la COPE la frecuencia modulada, generándose a partir de ese momento un ámbito musical-cultural de primer orden. Manolo Lombao, Vicente Cagiao, o Gonzalo García Pelayo, son tres de los presentadores que ahora me vienen a la cabeza de los muchos que enriquecieron esa emisora y nuestros gustos y conocimientos. (Veo que Adrián Vogel tiene un blog, El Mundano, que parece inició con la revista Efe Eme, en el que habla de todas estas cosas, añadiendo documentación gráfica).

 

Y si he citado a García Pelayo y Moncho Alpuente, eso me lleva a otro espacio de Televisión Española de auténtica categoría: Mundo Pop. Ver en directo en la mitad de los setenta a gente como Eduardo Falú, Julio Matito acompañado de Lole y Manuel, Noel Soto, o Hilario Camacho, entre otros, no era cualquier cosa.

 

Vuelvo a lo que comentabas de Tony Ronald: no conozco bien la etapa en la que saca los discos que citas, en la que volcó sin duda talento y motivación –incluyendo esa adaptación de Federico Chopin-; sí algo más he escuchado sus comienzos y luego la etapa en que se hizo famoso como cantante y productor. Me llama la atención otra vez que el éxito masivo, como a otros grupos y solistas, le llegara con canciones de menor relieve. Y es curioso que Tony Ronald figure entre quienes versionaron canciones realizadas por Deep Purple en su etapa temprana, en este caso “Anthem”. Al igual que te decía respecto de los grupos en España que versionaron a los Bee Gees, son escasos también los que conozco que lo hicieron de temas grabados por Deep Purple. En directo (qué bueno si apareciese de repente alguna grabación de ello), Los Bravos interpretaban “Hush”; Tony Ronald, como has apuntado publicó “Anthem”, y Pedro Ruy-Blas versionó “Hallellujah”; aunque el mismo Pedro me dijo en cierta ocasión que había conocido este tema no por mediación de Deep Purple. Supo que la habían grabado ellos después de haber hecho su propia versión, bajo el título de “Mi voz es amor”. No recuerdo ahora si hay alguna otra versión española de alguna composición de Deep Purple.

 

Qué interesante, Enrique, lo que comentas de Marian Albero e Iceberg. A raíz de ello me pongo a recopilar y, claro, Marian, o Marià Albero, provenía de la Nova Cançó, fue fundador del grupo Patatas Fritas, más tarde La Rondalla de la Costa, era amigo de Joan Manuel Serrat y en el sello promovido por este último, Òliba, produjo distintos discos, entre ellos, uno que creo te gusta a ti: Chichonera´s cat, de Ia & Batiste. Veo que Ia Clua y Marià Albero fallecieron en 2011 y 2013. Quizá por esa relación de Serrat con Albero atribuía yo la producción del primer álbum de Iceberg a Serrat, del que no descarto que pusiese financiación para el proyecto.

 

Quiero acabar esta parte con lo que señalabas de Peter Shelley: aunque es cierto que tenemos pocos datos concretos de su estancia en Los Bravos, pienso que contrastados con lo que estaba sucediendo en el grupo, podemos deducir los elementos principales de su “portazo” a nuestro conjunto. Pero me parece que eso ya lo podremos abordar cuando vayamos desgranando cómo se fue materializando 1968 en la vida del grupo, planificado para su apogeo y mayor gloria y que quedó, a pesar de la continuidad del éxito, sobre todo con “Bring a Little lovin´”, en desgracia, agotamiento y decepción. Entiendo que lo haremos ya a partir de la próxima entrega. ¿Te parece que terminemos esta de ahora pasando a los comentarios de las canciones que para la ocasión hemos seleccionado?

 

EG: Efectivamente, Guzmán, estoy de acuerdo contigo en que debemos dar paso a los comentarios de la presente entrega; y referente a los que yo he escogido, me gustaría puntualizar y hacer hincapié en que muy posiblemente uno de los motivos de que  me haya decidido a comentar las dos canciones incluidas en el single de Los Bravos que nunca se llegó a comercializar, o sea, “I´ll see you trouhg” / “Dónde estés”, haya sido el de dar a conocer una carátula que nunca antes se había podido contemplar. Soy consciente de que para muchas personas no es un detalle relevante, ni mucho menos necesario, pues con escuchar la música se supone que basta, pero para otros muchos, entre los que me encuentro, siempre ha sido una gran satisfacción el hecho de poder encontrar un disco, que aunque incluyendo una música que ya tenemos en casa, supone una enorme y nueva satisfacción, un nuevo motivo de disfrute visual y una sensación misteriosamente gratificante la de poder apreciar una nueva portada nunca vista con anterioridad. Es algo que probablemente solo entendemos los coleccionistas y para nosotros supone tener una pieza más.

 

Por supuesto que es solo uno de los motivos, ya que cuando leáis los comentarios, encontrareis otros argumentos adicionales no menos importantes.

 

 

  COMENTARIOS DE LAS CANCIONES DE LA V ENTREGA

 

EG: “Donde estés (This way, that way)”

 

Estoy asombrado conmigo mismo, pues nunca pensé que comentaría esta canción. Confieso que siempre la he considerado de entre las más flojas del grupo, pero un día (como hoy) la vuelvo a escuchar y de repente comienzo a encontrarle el encanto que quizás antes no había conseguido verle. No es que la vaya a cambiar de categoría e incluirla entre mis preferidas pero sí que de repente y tras escucharla varias veces seguidas me doy cuenta de que el mundo está lleno de canciones que con muchísimas menos prestaciones que esta se lanzan al mercado discográfico y con una buena campaña de promoción terminan convirtiéndose en un  auténtico bombazo.

 

“Donde estés” es una canción de genuino corte pop muy de aquel  momento, con mucho sabor a mediados de los años sesenta y con la dosis de comercialidad necesaria como para triunfar en aquel 1968, fecha en que el disco tenía que haberse comercializado. El desarrollo de la canción se desenvuelve con el mismo esquema musical que impregna muchas de las canciones que componen el repertorio del conjunto. Desconozco a sus autores (Guy Fletcher y Doug Flett) pero escuchando la interpretación de Mike, observando su melodía  y disfrutando con las segundas voces a la vez que contemplamos los arreglos de viento y la forma en que se desarrolla la instrumentación global del conjunto, me creo por momentos que estoy ante una composición de Manolo Díaz. Indudablemente si me hubiesen dicho que así era me lo habría creído sin dudarlo ni un instante. Probablemente mucho tiene que ver que la dirección musical sigue estando a cargo de Ivor Raymonde quien a partir de ahora va a ser sustituido por Jean Bouchéty.  No podemos negar que Bouchéty es un gran director musical con una amplia carrera a sus espaldas y con una formación musical más que extensa a la vez que exquisita pero ni mucho menos podemos obviar que Ivor Raymonde había dado en el clavo hasta la fecha con cuantos trabajos había realizado para Los Bravos con sus arreglos y la dirección musical aplicada en la trayectoria del grupo desde sus comienzos.

 

Si nos detenemos en la letra y la historia que nos cuenta nos  encontramos ante el típico relato de relación juvenil e inocente (muy habitual en las canciones de aquellos años) donde el chico se enamora de chica a la que todos miran, a la que todos admiran por su deslumbrante belleza y con la que todos quieren estar, claro que el protagonista piensa  que ha llegado antes, que son felices, que no la piensa dejar, que ella tampoco le dejará a él y por lo tanto permanecerán juntos para siempre. (Algo así como la clásica conclusión del cuento romántico en donde fueron felices y comieron perdices). ¡Qué bonito!

 

Se incluye en el tercer álbum de Los Bravos junto a las canciones de la película Dame un poco de amooor a pesar de que no aparece en el filme, y también se plantea como cara ”B” del fallido single, en cuya cara “A” nos encontraríamos con “I´ll see you through”, (composición de Albert Hammond para el grupo). Me refiero a este single como fallido ya que al parecer solo existió a nivel de promoción y no recuerdo que las emisoras de radio pusiesen mucho interés en programarlo. Buena prueba de ello es que ninguno de nosotros tuvimos conocimiento de su existencia en aquellos momentos y no pudimos escuchar esta pieza hasta que, más bien tarde que temprano, conseguimos hacernos con el disco de larga duración pues no tengo ni que recordar que en la época de la que estamos hablando comprábamos con mucha más asiduidad singles que long plays.

 

“Donde estés”, que aparece en el álbum Dame un poco de amor cantada en castellano, también tenía  su versión inglesa bajo el título de “This way, that way” pero esta opción no tendríamos oportunidad de poderla disfrutar hasta mucho tiempo después. Yo, concretamente, creo recordar que no la descubrí hasta 1997, fecha en que la compañía discográfica, (por entonces  RCA-BMG), tuvo la feliz idea de editar un CD cuyo contenido incluía los dos discos de Los Bravos con las canciones de sus dos películas. También apareció en un recopilatorio titulado “All the best”, (que tenía en el olvido y que tú me has hecho recordar en una de nuestras últimas conversaciones telefónicas, Guzmán). Un CD que se vendía por Internet, que no era oficial y que dada la poca información que en su interior aparecía, no recuerdo ahora si fue antes o después de 1997. Fue entonces cuando me llevé la gran sorpresa al descubrir “Donde estés” cantada en inglés y rápidamente pasé a preferir la nueva versión. Indudablemente Mike se desenvuelve mejor en inglés y casi le da más credibilidad a su interpretación en ese idioma, por eso durante mucho tiempo he preferido esta última versión. No cabe duda que la canción está pensada en inglés y luego se le ha hecho una adaptación al castellano (que por cierto me parece muy mal que no quede reflejado en ningún sitio a quién corresponde su autoría). En su momento no aparecía detalle alguno en el long play original y ninguna de las ediciones posteriores en CD´s nos han aclarado nada al respecto. La verdad es que después de múltiples escuchas de las dos grabaciones y aunque considero que puede ser  algo más potente la versión inglesa, la adaptación al castellano me ha venido gustando cada vez más. De cualquier forma veo claro, después de casi cincuenta años, que tras haber considerado siempre que escuchaba un tema flojito, ahora  me está pareciendo que tanto “Donde estés” como “This way, that way” encajan  perfectamente en el estilo habitual del grupo, que no se alejan tanto de otros temas incluidos en su discografía e incluso me suenan a auténticos Bravos, en su faceta de canciones de corte  más comercial.

 

Como ya hemos comentado en más de una ocasión, Guzmán, este long play del grupo está lleno de canciones algo desiguales con lo que carece del sentido compacto que pudimos encontrar en sus trabajos anteriores pero sin lugar a dudas es un álbum lleno de preciosas y variadas canciones. Dada la diversidad de autores, nos posicionamos ante  un ramillete de canciones que aunque diferentes entre sí hacen que disfrutemos al ir paseando por sus distintos estilos musicales mientras se van alternando las auténticas baladas con  los ritmos puramente beat, el pop más actual del momento, las pinceladas de power pop y las baladas a medios tiempos.

 

A pesar de todos los elogios que he podido regalarle a la canción, pues la estoy defendiendo como tema que presenta grandes cualidades y la comercialidad necesaria como para convertirse en éxito, soy consciente también de que hablamos de una cara “B”; pero ello no quita para que considere que habría sido una pieza más que aceptable como para contribuir a transformar el single “fallido” en un gran disco redondo, (en todo el sentido y esplendor de la palabra). Indudablemente un single que dadas las prisas de aquellos momentos por cómo transcurría la vida del grupo, tuvo finalmente que ser desestimado y dejar de ser lanzado a nivel comercial. Creo que el tiempo les pisaba los talones.

 

Me quedo con la incógnita de conocer la opinión del lector tras escuchar la canción dos o tres veces seguidas, (es mi consejo), aunque sospecho que cuando menos la audición debe de resultar más que agradable.

 

GA: “Yakipo”.

En una entrevista de la época, no sin evidenciar cierto descontento, Manolo Díaz declaraba haber entregado tres canciones para el proyecto de Dame un poco de amor. Dos de ellas aparecen en el LP: “Dime dónde estoy” y “Yakipo”; y solamente una, “Dime donde estoy”, en la película. La tercera, prácticamente con toda seguridad “Como Superman”, quedaría fuera de este proyecto, incluyéndose finalmente en el cuarto LP del grupo, Ilustrísimos.

 

Como he comentado otras veces, en este proyecto las canciones de Manolo Díaz, hechas, como puede apreciarse, en concordancia con el argumento del largometraje, no son incorporadas con la misma jerarquía de ocasiones anteriores. Si bien en la película, “Dime dónde estoy” ocupa un buen espacio en las escenas que conforman su nudo, en el álbum va quedando en un nivel complementario, junto con “Yakipo”. De “Yakipo” yo diría que ocupa incluso un escalón inferior de complementariedad o de relleno en este LP, hasta el punto de pasar completamente desapercibida, para quienes no tuvieron en su momento la oportunidad de comprar este disco, tan desigual desde distintos puntos de vista, editado como fuera de tiempo en medio de los acontecimientos que vivía el grupo, y prácticamente como desgajado de su tema estrella, “Bring a Little loving”, aún triunfando en las listas de éxito y en las emisoras de radio.

 

“Yakipo” (quien es Flor de Té en el filme, interpretada por la maravillosa Rosenda Monteros y a la que podemos ver, además de en la película, en las fotos extraídas de la misma reproducidas en la contraportada del EP que recoge los temas de su banda sonora), es la única canción con nombre de mujer que editaron Los Bravos. Alguno pensará en otra composición de Manolo Díaz de la que hemos hablado, “Manzana”, que quedó sin publicar en su momento, y que ciertas ediciones la titulan como “Manzana (Mary Jane)”, dado que aparece este nombre en el contenido de la canción. Pero hay que recordar que este tema la compañía de discos lo guardaba solamente con el título de “Manzana”, y que en su momento quedó inédito hasta ser recuperado muchos años después.

 

No deja de ser una curiosidad este detalle de que unos románticos y ligones, como eran Los Bravos, con innumerables seguidoras en su club de fans, solamente grabaran una canción con nombre femenino. Y otra curiosidad es que por lo dicho más arriba muy probablemente sea una de las canciones del grupo que menos oímos en el momento de su publicación y que asimismo poco nos da por escucharla después, a pesar de contener algunas de las constantes que valoramos en otras a las que damos más relieve.

 

“Yakipo” es ya uno de los temas grabados bajo dirección musical de Jean Bouchéty y mantiene esa combinación de medio tiempo y ritmo que ha caracterizado canciones anteriores de Los Bravos (“La primera amistad”, “She believes in me”, “El loco soy yo”…). Tras la entrada de órgano antiguo y solemne, su envoltura oriental y coros complementándola, la emparentan con el sonido exótico que está incorporando el pop en la segunda mitad de los años sesenta; envoltura que es enriquecida por un conjunto de ribetes y adornos de distintos instrumentos; por ejemplo los tableteos que hay por debajo de la canción, no sé distinguir si de cristales o instrumentos metálicos; los tableteos, también, no distingo tampoco, si de marimba, vibráfono u otro, sumándose al desarrollo de los instrumentos base. Por otra parte, los coros mencionados que se unen a la ambientación oriental, se completan con los que desarrollan el estribillo, poniendo de relieve el timbre que les da diferencia a Los Bravos. Lo que sí me pregunto ahora, después de volver a escuchar “Yakipo”, es si Mike, que la canta con facultades, pasó a grabarla del todo ensayada o le faltó un punto en este sentido, pues las palabras que contenía la letra de esta canción, más el tipo de conexiones entre ellas, no dejaban de albergar su dificultad en cuanto a articulación. Quizá este extremo de la falta de un último ensayo lo aprecio al mismo tiempo en las otras canciones en español del disco: “Dime dónde estoy” y “Donde estés”; y me da por pensar que sea precisamente tal ausencia uno de los elementos que las ponen en una posición de menor rango respecto de las restantes cantadas en inglés.

 

En cuanto a la letra, la primera impresión nos dice que es un tanto ñoña, pero ¿cuánto de ñoña podía ser una canción de Manolo Díaz? Yo veo en ella, a la altura de 1968 y a pesar de que prácticamente venía a ser un tema de encargo en relación a una película sin pretensiones de profundidad, ese toque de interculturalidad, si se quiere, tenue, que nuestro compositor había incorporado a su bagaje después de su experiencia en el continente africano. Un toque francamente de agradecer en contraposición a otras canciones, como veremos.

 

- Sí, Madame, es una canción de Los Bravos, aunque poco conocida... Efectivamente su nombre es “Yakipo”… ¿La letra?... Habla de dos jóvenes de distintas civilizaciones que se saludan y pretenden conocerse… Sí, como usted dice el ritmo es sugerente e invita a salir a la pista... Alors, Madame, voulez-vous danser avec moi?

 

EG: “I´ll see you trough”

 

“I´ll see you through” es la tercera canción de la cara “A” en el tercer álbum de Los Bravos, con el contenido de la banda sonora para su segunda película “Dame un poco de amooor”, claro que curiosamente, esta canción no aparece en el filme. ¡Vaya contradicción!

 

Se trata de una composición de Albert Hammond a quien conocemos sobre todo por un gran éxito que tuvo a nivel mundial en 1973 titulado “Nunca llueve en el sur de California”. De todas formas Hammond ya gozaba de buena reputación como compositor por éxitos que se habían ido sucediendo en los años sesenta.

 

Canciones  como “Make me an island” o “You´re such a good looking woman” convertidas en éxitos por Joe Dolan en 1969, “Give me that thing” (The Pipkins en 1970), “Good morning freedom” (Blue Mink) y “Freedom come, freedom gone” (The Fortunes), en 1971, son buenos ejemplos de ello. En los años setenta y tras el bombazo de “Nunca llueve en el sur de California”, Hammond se concentra más en su carrera como cantante y es cuando, cosecha gran cantidad de éxitos a nivel nacional e internacional aunque, a la vez, en 1974 The Hollies triunfan con “The air that I breathe”, composición de Hammond, que el artista también llegará a grabar años más tarde. Su fama como compositor va aumentando y llega a escribir canciones para grandes figuras del mundo de la música pop como: Leo Sayer, Julio  Iglesias, Tina Turner, Whitney Houston, Celine Dion e incluso Luz Casal.

 

Aunque no me quiero extender sobre la vida y obra de este compositor y cantante, sí que quiero comentar (así de paso), que en 1966 fue cofundador de un quinteto musical llamado The Family Dog, y en 1969 consiguieron un gran éxito con una canción titulada “A way of life”, llegando a ocupar el número diez en las listas de éxitos británicas. Gracias a Internet y a Youtube, hoy en día podemos disfrutar visualizando (al igual que lo hemos hecho  con nuestros Bravos),  a The family Dog en un playback para la televisión británica con el gran éxito antes mencionado. Desde aquí recomendaría echar un vistazo a dicha aparición televisiva, que considero no puede desagradar a nadie, pero no sin antes sugerir que se haga una vez finalizada la lectura de la presente entrega y se hayan escuchado las propuestas musicales para la ocasión.

 

Según lo relatado, resulta que un año antes de que Albert Hammond se encontrase disfrutando del éxito de “A way of life”, Alain Milhaud ya había escogido para su grupo número uno de España una canción de este autor, la que nos ocupa: “I´ll see you through”, aquí subtitulada como “Te ayudaré”.

 

“I´ll see you through” pienso que pasa a la historia como una de las grandes canciones desconocidas de Los Bravos pues hay que tener en cuenta que nunca se ha editado en single, que no se ha usado como cara “B” (ni en España ni en ningún otro país), que no se ha incluido en ninguno de sus álbumes recopilatorios y que tampoco ha llegado a formar parte de ninguna de las selecciones efectuadas para aparecer en sus CD´s con recopilaciones de grandes éxitos. Si estos detalles los unimos a que el álbum (Dame un poco de amor), en donde originalmente aparecía la canción, no fue un superventas, que casi todos los seguidores fieles al grupo escuchamos “I´ll see you through” bastante más tarde de lo que nos habría gustado y que el disco nunca fue reeditado en vinilo, es fácil darse cuenta de que quienes seguían a Los Bravos de éxito en éxito, lógicamente se perdieron esta pieza y probablemente continúan sin conocerla.

 

Curiosamente puedo contar a modo de anécdota que hace tiempo un amigo me pidió que le grabase una selección de temas de Los Bravos y le hice dos: Una con sus éxitos más relevantes y otra, seleccionando canciones que a mi modo de ver pudieran resultar de su agrado. Al poco tiempo coincidimos y me comentó que una de las canciones que más le había gustado de las que desconocía había resultado ser “I´ll see you through”. Esto viene a confirmar mi teoría de que esta canción como single podría haber sido un impacto importante en la carrera de Los Bravos.

 

Mientras voy plasmando todas estas impresiones, de vez en cuando, tengo que recurrir a mi discografía para comprobar que cuanto estoy escribiendo concuerda con la realidad (no olvidemos que la memoria es traicionera y nos oculta cosas cuando le apetece). Gracias a estos lapsus me acabo de llevar una muy grata sorpresa: I¨ll see you through” es incluida en un álbum recopilatorio de Los Bravos que se edita en Argentina, (creo que en 1972 pero no aparece la fecha), con una muy bonita foto de portada y bajo el título de “Las grandes creaciones de Los Bravos”. Si no recuerdo mal, Guzmán, hace poco yo te comentaba algo sobre este disco. Tampoco recordaba que habían traducido la canción como “Te veré llegar”. Son buenísimos adaptando títulos, solo tenemos que recordar algunos como: “Tráeme un amorcito” (Bring a little lovin´) o “Chismoseando” (People talking around”). Y ya que hablamos de traducciones, yo le preguntaría a nuestro amigo Chus sobre cuál puede ser la traducción más correcta de “I´ll see you through” al castellano. Siempre hemos leído “Te ayudaré”, que aunque no está mal, probablemente pueda existir otra traducción más verídica. Indudablemente “Te veré llegar” creo que se aleja del sentido de la canción.

 

“I´ll see you through”: Con un bajo muy pronunciado, (algo a lo Black is Black aunque solo al principio) y al parecer como hilo conductor de toda la canción, junto a una batería rítmica e incansable y unas efectivas ráfagas de guitarra, da comienzo la canción a la que pronto se le va a incorporar la melodía proveniente de la estilosa voz de Mike cantando los primeros versos. Poco tiempo habrá que esperar para escuchar las segundas voces que darán paso al estribillo con sus partes corales correspondientes que nos dejarán entrever la importancia de Toni en el acostumbrado respaldo vocal, contribuyendo a ese sonido tan característico al que nos han acostumbrados desde sus primeras grabaciones. Una vez ha aparecido el estribillo es cuando el órgano adopta también el papel de protagonista armonizando a las mil maravillas y contribuyendo a la modulación y buena cadencia de la melodía. La canción me parece que es un magnífico ejercicio de música pop del momento, con una producción elegante y unos arreglos que posiblemente nadie hubiese efectuado con más acierto que Ivor Raymonde. Por su toque comercial, por su efectividad y la forma en que llega al oyente y por la alegría que trasmite su resultado final, estoy seguro de que podríamos haber estado ante otro número uno durante unos cuantos meses si no llega a ser por las prisas y la aceleración con que el proyecto Bravos iba rodando, quizás en su año de más esplendor, pero a la vez precipitándose a un destino algo cuesta abajo y un poco mal de frenos.

 

Ah, por un momento, casi me voy sin comentar nada de la carátula de este single (que espero sea del agrado de todos), después de habérosla estado anunciado antes con tanto énfasis y misterio. Tengo que confesar que esta portada es ni más ni menos que de cosecha propia; me la he inventado, diseñado y fabricado yo. ¿No estáis de acuerdo conmigo en que era una pena tener un single tan interesante y a pesar de ello no poder contar con nada que visualizar mientras lo hacías girar en el tocadiscos?

 

GA: “She´s my girl”

 

En el álbum Dame un poco de amor, “She´s my girl” es la canción que suena inmediatamente después de “Yakipo”. Y si “Yakipo” es la única composición que publicaron Los Bravos con nombre de mujer, “She´s my girl” es el único tema en cuya autoría tiene la oportunidad de participar un miembro del grupo en el período 1966-1968 (Mike, con su apellido Kögel, aparece en los créditos junto a T. Hiller y C. Paine, o Payne, según donde esté escrito). Esto constituyó verdaderamente una rareza en la dinámica de selección de canciones para el repertorio grabado del conjunto seguida hasta ese momento, pues si bien Los Bravos no eran especialmente compositores, sí parece cierto que en estos años aportaban temas que se quedaban sin poder incorporarse a dicho repertorio. Sobre ello harán declaraciones después de la ruptura Mike-Bravos.

 

“She´s my girl” es otro de los temas vibrantes del grupo que quedaron semiocultos al aparecer solo en este LP, durante años sin reeditar, y tampoco ser incluido en los discos recopilatorios que se fueron editando con posterioridad. Y bien podría haber formado parte de los mismos por el potencial rítmico que contiene, por los cambios de tono, por la garra de los instrumentos, por la forma de cantarla de Mike, plenamente adueñado de la canción, incluidas sus inflexiones de voz y gritos, llevándola a su mejor terreno interpretativo.

 

“She´s my girl”, dirigida todavía por Ivor Raymonde antes de ser sucedido por Jean Bouchéty, se presenta en la línea de pop fuerte que habían trazado otras canciones anteriores de Los Bravos, como “Show me”, “I´m all ears”, “You´ll never get the chance again”…; y conecta por sus características con otras posteriores del siguiente LP en esta clave de pop fuerte.

 

Cuenta también con una particularidad en la que no reparamos en primera instancia, envueltos por la trepidación y desarrollo del tema, por la impronta a la que nos tienen habituados las canciones del grupo: los coros y segundas voces del resto de Los Bravos que generalmente reforzaban y redondeaban las canciones, no son incluidas en esta grabación, siendo sustituidas por las descargas del órgano y los metales encargados de impulsar y ampliar la expresividad pretendida. Lo que es indicativo de lo que hemos comentado en otras ocasiones acerca de la transición que se estaba preparando para la carrera en solitario de Mike y del malestar creciente de los otros miembros del grupo ante esta situación y la postergación que estaban viviendo desde tiempo atrás. No será “She´s my girl” el único tema del LP en el que esta circunstancia de ausencia de segundas voces se produzca.

 

Si musicalmente su fuerza es remarcable, cuando atendemos a la letra, su interés creo que es discutible o más que discutible; cuenta la historia de esa chica que siempre espera: “She´ll be there, when I get back home, / waiting just for me, / a girl like that is hard to find, / now I´ve got her and she´s mine”. Vamos, la chica cuya identidad reside en ser el descanso del guerrero, como poco más o menos por aquellas fechas propugnaba un anuncio, ahora no recuerdo de qué marca. Menos mal que no dominamos bien el inglés y entonces percibimos las palabras no tanto como tales, sino como parte del cuerpo sonoro de la canción.

 

En la película, que después de su estreno pasó a zona de sombra y durante bastantes años hubo dificultades para volverla a ver hasta que finalmente fue recuperada por las televisiones, el coleccionismo y las nuevas tecnologías, “She´s my girl” forma parte de una las secuencias centrales contribuyendo a darle cuerpo y relevancia, al mismo tiempo que nos ofrece una vez más el estilo que Los Bravos tenían en escena. Directa, potente, expresiva, esta canción se pega a nuestros oídos y a nuestros tacones de la misma manera que se pegaba a los tacones de Los Bravos, tal como el gran José María Forqué nos mostraba en las imágenes por él dirigidas. ¿Qué decir de José María Forqué y la narrativa que dio al desarrollo de la película, a su estética y a su visualidad, realzada esta última desde sus aspectos más panorámicos a los más concretos? Esto es tema de otro apartado. De momento quedémonos recordando que Forqué fue uno de los principales directores de nuestro cine, mientras acudimos de nuevo a este corte tres de la segunda cara del álbum que contiene la canción “She´s my girl” y volvemos a escuchar su destreza sonora.

  

 

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